jueves, 3 de febrero de 2011

Defendamos la democracia obrera y la unidad clasista del sindicato

La fracción yaskista del sindicato del subte ha convocado a elecciones de comisión directiva para el 23 de marzo. Lo ha hecho con total subordinación a los dictados del Ministerio de Trabajo. Esto es, convoca la directiva provisoria, votada por nadie; sobre la base del estatuto provisorio, jamás debatido ni votado. Y haciendo caso omiso de que el cuerpo de delegados resolvió, ante la taimada inscripción de Tomada como sindicato de empresa, apelar la resolución y no realizar elecciones hasta que no se resolviera ese conflicto. Para el 16 de febrero convocan una asamblea general para votar la junta electoral, los mismos compañeros que siempre dieron por imposibles las asambleas generales. Bienvenida sea, allí también. Si la base lo decide podemos resolver un pliego salarial para la paritaria que se avecina. No se nos escapa que una elección ya, cuando está apelada la categoría de sindicato por empresa, da un paso hacia su aceptación, pero también es cierto que podemos luchar por el cambio de esa característica después de la elección. Esa cuestión la dirimirá una relación de fuerzas de los trabajadores, de ninguna manera una discusión leguleya.

El aspecto más grave es que al negarse a debatir la modificación del estatuto provisorio (ATM distribuyó masivamente un proyecto para el debate), la aplicación del texto "tipo" presentado al Ministerio no dice una palabra sobre representación proporcional en su régimen electoral, conlleva la intención de los yaskistas de quedarse con todo, en un sindicato de empresa domesticado bajo el ala del ministerio kirchnerista. Quiere decir que si se presentan, por ejemplo, tres listas, sólo una estaría representada en la comisión directiva. Se trata del mismo sector de compañeros que se opuso frontalmente a movilizar al Ministerio para forzar el cambio de inscripción a sindicato "de actividad".

Se trata entonces, en la práctica, de una reproducción del "unicato sindical", en este caso versión Yasky. Bueno es mencionar que es versión Yasky porque precisamente la falta de representación proporcional en la CTA contribuyó a romperla. Convocar la elección de esta manera, o sea constituir la nueva comisión directiva de esta forma, constituye un golpe a la democracia sindical y violenta nuestra mejor tradición en el cuerpo de delegados del subte, donde siempre estuvieron representadas todas las tendencias políticas. Nada más lejos de un trabajador del subte que reproducir la crisis que llevó a la disgregación de la CTA, en cuya elección no casualmente no votó ni el 30% de los compañeros.

Ante este nuevo intento de arrebato, la ATM hace un llamado en todo el subte con el eje de la representación proporcional. A todos los que no aceptaron el acta de paz social, a quienes rechazaron el golpe de mano del ingreso a la CTA sin discusión y de la mano de Yasky, ATM propone un frente por una comisión directiva, que al igual que el histórico cuerpo de delegados, contenga los mejores luchadores de todas las líneas y tendencias políticas constructoras del nuevo sindicato. Por una AGTSyP independiente del gobierno y del Estado, unida en la democracia sindical.

La profunda intervención de la base de los trabajadores en el rechazo al acta de viático firmada por la UTA y al levantamiento por arriba de los paros votados, es un poderoso factor para concurrir masivamente a la asamblea general del 16 de febrero y resolver entre todos un método clasista en la construcción del sindicato del subte.

Matías Cisneros - David Carballo

En las líneas, la base sacudió “la paz social”

Un reclamo por puntos salariales pendientes, si se quiere menores, ha venido a revolver el avispero en el subte y a modificar su cuadro político. La negociación por el incremento de las asignaciones por viático y por antigüedad y por una suma mal liquidada, corresponden a la paritaria anterior y se estiró durante meses. Meses de impasse, en el cuadro de "paz social" y tutela ministerial impuestos por más de un año al sindicato del subte. El bicicleteo abusivo por parte de Metrovías y la Secretaría de Transporte, motivó que la representación de la Asociación Gremial de Trabajadores del Subte y Premetro (AGTSyP) decretara un paro de siete horas para el jueves 27.
La patronal y el gobierno intentaron cerrar el tema, firmando con la burocracia de la UTA un acuerdo y llamando a los delegados de la AGTSyP a suscribirlo. Lo firmado fue 35 pesos diarios de viático -se cobraban 18 y se había reclamado 46- y sin retroactivo; de la antigüedad y sumas adeudadas ni una palabra. El retroactivo es visto por los trabajadores como una compensación interesante sobre fin de año al deterioro del poder de compra del salario. La delegación de AGTSyP salió del ministerio con el planteo de consultar a los trabajadores. Esto es, no rechazaba el acuerdo de plano, pero tampoco confirmaba el paro que debía arrancar a las cinco de la mañana del día siguiente. Era evidente a esta altura que la fracción yasKista, mayoritaria, trataba de evitar el paro y prorrogar la negociación.
No contaron con que las bases se iban a rebelar. El turno tarde de varias líneas se pronunció por mantener el paro. En otras se abrió una intensa deliberación. La amenaza de la huelga, hizo que, a altas horas, se concretara una nueva reunión en el ministerio que sólo arrojó un acta que consignaba que la parte gremial reclamaba el retroactivo y un aumento del viático. Quedó claro que la política del gobierno es apretar a la fracción mayoritaria de la AGTSyP para que encuadre a la base, evite el paro e imponga lo firmado con la UTA.
Tomada salió a abrir el paraguas; se pronunció contra el método huelguístico histórico del subte: "El movimiento sindicalista argentino tiene una tradición de otro tipo, como tienen otros países del mundo: un paro, luego se abren negociaciones; después si no avanzan, otro paro; pero plantear como se está planteando en algunos lugares que un paro es por tiempo indeterminado es prácticamente decir: ‘Acá se hace lo que yo quiero" (TN.com, 17/1). Reveladora apología de los métodos de Lorenzo Miguel contra las tendencias huelguísticas del movimiento obrero clasista, aunque en este caso no estuviera estrictamente en discusión.
En un cuadro de confusión el paro quedó levantado y sustituido por un llamado genérico a asambleas en las líneas. Al día siguiente, el Premetro efectivizó el paro durante varias horas en disconformidad con lo actuado y en las líneas se abrió una deliberación generalizada. Los delegados yaskistas y Segovia, corrían a apagar incendios con promesas de nuevas negociaciones para mejorar la oferta; arreciaron las críticas y los reclamos en reuniones y asambleas. En muchos casos se rechazaba no sólo la propuesta sino el método de la convocatoria a un paro, para levantarlo sin nada en la mano.
Han hecho eclosión meses de reivindicaciones postergadas, de abusos y provocaciones de la patronal y la burocracia de la UTA y, sobre eso, la tocada de culo de Tomada al inscribir a la AGTSyP como sindicato de empresa, lo que bloquea el acceso a la personería gremial. La situación del subte ha dado un vuelco, la intervención de la base crea las condiciones para un desarrollo de los sectores luchadores. Incluso modifica el cuadro de las elecciones de comisión directiva de la AGTSyP convocadas para el 23 de marzo.

S.V.