domingo, 28 de marzo de 2010
jueves, 20 de noviembre de 2008
Ahora más que nunca, ELECCIONES YA!!!
El reciente fallo de la justicia laboral sobre el amparo presentado a nombre de Charly Perez terminó de liquidar la posibilidad de una expulsión de los delegados del Subte a manos del llamado Tribunal de “Ética” de la burocracia de UTA. Dicho proceso ya había sido suspendido por el Ministerio de Trabajo ante la inminencia de un “paro histórico” por parte de los trabajadores contra las expulsiones.
El Subte ha incrementado mucho su personal en estos últimos años (6 horas, incoporación de los tercerizados, mejoras en los francos, etc.), por lo cual necesita algo más de 40 delegados para cubrir todas las líneas y sectores.
La reciente campaña, con más de 2500 firmas juntadas y presentadas al Ministerio de Trabajo, reclamando la realización de elecciones y ratificando en sus funciones a los actuales delegados, plantea más que nunca la necesidad de contar con una mayor y mejor organización que permita dar respuesta a los innumerables reclamos que están pendientes en materia salarial, de ascensos y condiciones de trabajo, poniéndole un freno a la ofensiva que la empresa (en complicidad con la burocracia de
La necesidad de las elecciones resulta completamente independiente de los cursos de acción gremial que podría abrir el reciente fallo de
Solamente un Cuerpo de Delegados electo, o sea, con el pleno apoyo de la base, podrá proponer los cursos de afiliación gremial que crea más conveniente (o incluso la formación de un sindicato con independencia política de las burocracias, tanto de
Proeceder al revés, o sea, sin la renovación de los mandatos de los delegados por parte de la base y sin la realización de una Asamblea General, resultaría en una maniobra de aparato que perjudicaría los intereses del conjunto de los trabajadores del Subte y dañaría la perspectiva clasista para el movimiento obrero en general.
Ahora mismo, es necesario dar un marco de organización y representación a la masa de compañeros, tanto nuevos como antiguos, de todo el Subte. Y a su vez, aplicarle una dura derrota política a la burocracia (patotera) de
Semejante resultado tendría un extraordinario efecto entre los compañeros del transporte automotor, en el marco de una burocracia sindical que se encuentra en crisis hace tiempo (ante la falta de respuesta a los reclamos obreros y el surgimiento de nuevas direcciones combativas opositoras, ej. Ecotrans, línea 60, etc.).
Proponemos discutir y resolver en las asambleas:
- Movilizarnos al Ministerio de Trabajo para reclamar las elecciones, presentando una denuncia por la falta de respuesta a dos meses de cumplidos los mandatos.
- Realizar una Conferencia de Prensa ante todos los medios en las puertas del Ministerio denunciando los hechos.
jueves, 6 de noviembre de 2008
Golpe al “tribunal de ética” de la burocracia
Los trabajadores del Subte, su Cuerpo de Delegados y la Agrupación Trabajadores de Metrovías (ATM) acaban de obtener una gran victoria política. El 27 de octubre, el Juzgado Laboral Nº 72 resolvió dar lugar al amparo presentado por el compañero Charly Pérez, delegado del taller Rancagua, y anular todas las actuaciones que el "tribunal de ética gremial" de la UTA había armado contra él.
La resolución judicial toma como base el pedido de garantizar el derecho a la defensa y a la integridad física y psicológica del Cuerpo de Delegados, amenazados por dicho tribunal. La burocracia pretendía que los "acusados" -es decir, los delegados votados por los compañeros del Subte- se notificaran de los cargos en la sede del sindicato. En otras palabras, en la guarida de la patota responsable de las agresiones en el hotel Bauen y en la estación Primera Junta en diciembre del año pasado, como así también de la reciente apretada y secuestro del delegado Giménez, de la Línea H.
El fallo anula los procedimientos contra Charly Pérez realizados a partir de agosto de 2007, cuando los delegados comenzaron a ser notificados por carta documento de su supuesta "inconducta gremial" y "falta de organicidad" con el sindicato. La burocracia desconoció a las bases, que avalaron todos los reclamos y medidas realizados por los delegados. Sigue desconociéndolas, por eso se niega desde hace más de un mes a realizar elecciones en el Subte.
Este fallo aún no es una sentencia definitiva; es de primera instancia. Es la última que puede dictar este Juzgado, pero una sentencia definitiva es la que no puede ser recurrida. Y esta va a ser recurrida.
El amparo legalmente tiene sus limites: protege sólo al amparista y no al resto. La Justicia negó la acumulación de los demás amparos. Pero lo concreto es que para la burocracia de la UTA va a ser políticamente imposible continuar con el "tribunal de ética" luego de un amparo que dice lo mismo que los demás delegados; va a ser después un punto de apoyo importantísimo si hay que pedir por la vía ordinaria la nulidad del Congreso.
El fallo borra la posibilidad inmediata de un nuevo "congreso destituyente" como el que la UTA pretendió realizar a principios de septiembre. En aquella oportunidad, el Cuerpo de Delegados del Subte denunció públicamente este atropello y anunció que paralizaría el servicio cuando dicho congreso se realizara.
Ahora, más que nunca, ¡elecciones ya!
domingo, 7 de septiembre de 2008
Volante para los compañeros del Transporte Automotor
Invitamos a todos los compañeros y organizaciones que puedan solidarizarse con esta campaña de esclarecimiento hacia el gremio del transporte automotor de pasajeros con motivo de difundir el presente volante que refleja el sentimiento de las bases del Subte frente al ataque por parte de la burocracia de la UTA.Desde ya, muchas gracias.
Agrupación ATM.
jueves, 4 de septiembre de 2008
Una nueva etapa para el movimiento obrero del subte
La decisión de lucha frena ataque de la burocracia de UTA
La decisión del Cuerpo de Delegados del Subte de llamar a un paro de 24 horas, que los medios revelaron que podía ser "histórico", puso en evidencia que a la burocracia de la UTA no le iba a ser fácil acabar con la representación clasista electa en forma democrática por los trabajadores de Metrovías. Para no ‘chuparse' un paro contundente, que solamente iba a ser el inicio de un plan de lucha, el Ministerio de Trabajo (consciente además de la descomunal crisis política que afecta a su gobierno) se vio obligado a emitir una resolución que "suspende" el "congreso" trucho que había convocado la directiva de la UTA para expulsar a 21 delegados de Metrovías. La burocracia de UTA había fabricado una causa por "indisciplina", que fue usada por su "Tribunal de Etica" para "recomendar" al Congreso la "desafiliación por expulsión" de los delegados y la "revocación" de su mandato gremial. Es claro que la operación contaba con el apoyo activo de la patronal y la luz verde de, por lo menos, importantes sectores del gobierno.
La ‘suspensión' constituye un nuevo golpe a la burocracia, que hace tres meses había fracasado en el intento de organizar elecciones fraudulentas debido a un implacable paro, que incluyó a parte de los sectores que la secundan. El burócrata Roberto Fernández (secretario general de la UTA) pretendía con las expulsiones correr solo en las elecciones generales que deben realizarse en pocos días, o forzar a los sectores clasistas a concurrir a ellas habiendo aceptado la liquidación del cuerpo de delegados. Desbaratada la tentativa de expulsión, la UTA debería ser forzada a materializar las elecciones en fecha y forma, ya que es evidente que decidirá postergarlas para poder pegar el manotazo frustrado más adelante.
Asambleas, debate y decisión
Para el análisis del proceso político-sindical del Subte es necesario hacer referencia a la deliberación que produjo entre los trabajadores la arbitraria decisión de la burocracia de UTA.
Se realizaron asambleas que, en algunos casos, sumaron a centenares de compañeros. En Rancagua, en una asamblea de una hora, confluyeron los tres turnos del taller y delegados de otros sectores. En Constitución se realizó una asamblea multitudinaria de la Línea C, en la que participaron compañeros de todos los sectores: estación, tráfico y taller; lo mismo sucedió en la Línea A. Aquí se sumaron compañeros de la H, que habían reclamado sin éxito a los "deletruchos" (delegados nombrados mediante fraude) la realización de una asamblea en su línea. En la Línea A se reunió una asamblea de trabajadores de estación, de unos 50 compañeros, con una gran participación de trabajadores con menos de dos años de antigüedad (o sea que no tuvieron la oportunidad de vivir la década de recuperación sindical en los túneles). En la Línea B, asambleas de tráfico durante dos días refrendaron la propuesta del cuerpo de delegados. Había una férrea voluntad de defender lo que para los trabajadores del Subte fue su principal herramienta de lucha de los últimos años.
Estas asambleas y deliberaciones en todas las líneas fueron refrendando la propuesta del Cuerpo de Delegados de parar el martes 2, y votaron un plan de lucha. Quedó expuesta también en todo el subte la propuesta de asamblea general.
La sistemática agresión anti-obrera de la burocracia y el accionar de sus patotas (que tienen por finalidad la liquidación lisa y llana de una organización sindical realmente obrera) han profundizado el espíritu deliberativo de los trabajadores del Subte, por la sencilla razón de que aquello que los medios desprecian como una ‘interna gremial' es realmente una cuestión estratégica para el movimiento obrero; en primer lugar, claro está, para el subterráneo, pero también para el conjunto del sindicalismo que lucha. Es necesario agregar que la democracia e independencia de los sindicatos son un asunto que afecta a las diversas clases sociales y al propio Estado puesto que es claro que la regimentación del proceso de trabajo y de los lugares en los que se produce y distribuye la riqueza nacional por parte de una burocracia conspirativa y camarillesca -que escapa al control o escrutinio de cualquier sector popular-, redunda en la restricción de la democracia política, en corrupción y en descomposición política y social. La causa del clasismo del Subte debe ser tomada por los usuarios como su propia ‘causa nacional'.
Es completamente natural que la decisión de expulsar al Cuerpo de Delegados y de barrer con la organización sindical independiente -como la que se empeña en imponer la burocracia de Fernández-, haya planteado entre los delegados y los trabajadores el tema de organizarse en un sindicato nuevo, separado de UTA, que ponga fin a la ingerencia de ésta, incluso desde un punto de vista legal, en una rama de actividad que, por otra parte, se adapta a ello porque está diferenciada claramente del transporte de superficie. Pero la viabilidad (no ya la conveniencia) de esta alternativa plantea como requisito, previo o simultáneo, derrotar el ataque de la burocracia, porque si la burocracia impone sus planes no dejará lugar para un sindicato nuevo que sea real y efectivo. El planteo de un sindicato nuevo no sirve como un atajo para evitar la lucha contra la burocracia de UTA, sino que plantea, más que antes todavía, la necesidad de una lucha decidida que impida la regimentación de la organización sindical del Subte por parte de la burocracia de UTA. La actualidad de la reivindicación de un sindicato propio está condicionada a la marcha de la propia lucha, y deberá integrarse con la defensa intransigente del cuerpo de delegados del Subte, en el marco de la UTA, en función de asegurar la independencia y democracia sindicales. No hay que olvidar que, en el marco de la legislación de regimentación sindical vigente, el reconocimiento de un nuevo sindicato es resorte del Estado, o sea que para imponerlo habrá que quebrar la resistencia de este Estado, que está asociado a la burocracia sindical.
La burocracia ya anunció sus intenciones de volver a realizar el congreso trucho. De nuestra parte tenemos el desafío insoslayable (del cual son concientes los trabajadores y el Cuerpo de Delegados) de hacer respetar la realización de las elecciones de delegados (cuyos mandatos vencen ahora) en septiembre. Este desafío plantea una gran lucha. Por eso creemos tan importante asegurar la realización de una asamblea general, aun con los obstáculos que ofrecen las condiciones técnicas del trabajo del Subterráneo. Asimismo, quizá sea necesaria una campaña de firmas y pronunciamientos (por ejemplo asambleas parciales o plenarios) para reclamar la realización de estas elecciones en tiempo y forma.
¿No deberíamos tomar a la provocación de la burocracia de UTA como una oportunidad para arrancar una victoria que permita poner al conjunto del movimiento obrero ante las grandes tareas que le permitirán salir adelante? Si pensamos así, deberíamos convocar al conjunto del movimiento obrero combativo a apoyar la lucha por la defensa de la organización y el Cuerpo de Delegados de Metrovías con una agitación y movilización nacionales.

