viernes, 20 de junio de 2014
Legislatura: Ramal y los delegados del Subte presentaron graves denuncias en materia de mantenimiento y seguridad
lunes, 16 de junio de 2014
EL 18 VAMOS A LA LEGISLATURA CON LOS DELEGADOS DE ATM
La política de mantenimiento y seguridad de Metrovías y SBASE pone en grave peligro a trabajadores y usuarios.
jueves, 9 de agosto de 2012
EL PARO DEL SUBTE SIGUE FIRME
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| Asamblea de la B rechazando la propuesta anti-paritaria. |
jueves, 17 de mayo de 2012
El Subte le responde a Cristina y a Macri
miércoles, 11 de enero de 2012
jueves, 14 de julio de 2011
Paran los talleres del Subte por despidos en CAF
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| Asamblea en taller Rancagua. |
jueves, 9 de junio de 2011
Por el pase de CAF a Metrovías
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| Asamblea en el taller San José |
jueves, 3 de marzo de 2011
En la ruta de nuestro gran cuerpo de delegados
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| Plenario de trabajadores en Fac. de Sociales |
jueves, 21 de octubre de 2010
Con un gran paro, la Línea B puso el dedo en la llaga
Un paro contundente y total del sector tráfico y taller Rancagua de jueves, 29 de julio de 2010
Asamblea del taller Rancagua rechaza ingreso a CTA de Yasky-K
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| El taller Rancagua. Bastión histórico de la lucha del Subte. |
jueves, 29 de abril de 2010
Provocaciones patronales y de la UTA en el subte
Cuatro paros sectoriales en el término de 48 horas reconocen una causa común: el servicio, en expansión, se vuelve caótico por la falta de personal y de cobertura de puestos calificados. La burocracia de
jueves, 15 de abril de 2010
Calentura por el pacto UTA-Tomada-Metrovías
domingo, 28 de marzo de 2010
jueves, 6 de agosto de 2009
Subte: "Olelé, olalá, si no nos dan aumento paramos la ciudad"
Eso cantaron hasta la ronquera los obreros del subte en la marcha al Ministerio de Trabajo el miércoles 5 de agosto. Y de ser por la marcha, van a parar la ciudad.
Hubo por lo menos 700 compañeros, en cálculos que algunos estiran a mil, porque rotaron durante tres horas. Esto fue así porque la movilización fue sin paro y una gran cantidad de compañeros llegaban a la salida de su turno y otros tenían que tomar el turno de las 13 horas, por lo que estuvieron durante las dos primeras horas de una movida que se extendió durante cuatro horas en total.
Fue masiva la concurrencia del Premetro y “la” nota la dieron los boleteros, movilizados masivamente en todas las líneas. Al extremo que en la “A”, 20 de ellos, ante la negativa a cambio de turno por la jefatura, donaron sangre todos al mismo tiempo para participar. Esto augura una participación sin precedentes de este sector numeroso en futuros paros, cosa que nunca ocurrió.
Se convirtió en la mayor movilización de la historia del subte. Dos grandes banderas la motivaron: el reconocimiento del sindicato y el aumento salarial.
Las líneas votaron un pliego completo, digno de una paritaria: 25% al básico, 2% por año de antigüedad, aumento en los viáticos y mejoras en las condiciones laborales. El pliego no fue elevado a la patronal por una curiosa decisión de la mayoría de los delegados que prefirieron pedir reunión por salario sin montos, pero por supuesto la patronal lo conoce al dedillo.
El clima venía caliente. La patronal está poniendo a prueba a la organización mediante atropellos. Como contrapartida, se producen medidas de fuerza aquí y allá; en el taller Rancagua contra la reapertura de una cabina de pintura y refacción de la carrocería de los coches de la Línea B, donde se pretende ceder dicho trabajo a una empresa tercerizada fuera de convenio. Antes, un paro reclamando la desinfección de los talleres, en plena gripe porcina. En la Línea B, se dio una apertura de molinetes contra una sanción arbitraria a un activista reconocido, luego un paro contra las suspensiones por apertura de molinete. En el taller San José contra la suspensión del sueldo a un compañero accidentado.
Es toda una escalada obrera contra la escalada patronal.
Las líneas ya han votado paros escalonados como modalidad del plan de lucha por el salario y por el reconocimiento del sindicato.
Luego de esta marcha, la cuestión del plan de lucha no admite discusión, porque fue un pronunciamiento masivo. Queda superado el planteo de todo un sector expresado por la comisión promotora, en el sentido de que esta vez la lucha no será con paros, lo cual fue explotado por varios medios de comunicación.
El Ministerio kirchnerista se limitó a recibir a una comisión de cinco compañeros por parte de una funcionaria de tercera línea y a otorgar otra audiencia para el 12 de agosto.
Algunos delegados resaltaron enormemente la reunión con un grupo de compañeros identificados con el nuevo sindicato. Pero el ministerio recibe por igual a un grupo piquetero o de cualquier carácter que se presenta movilizado.
La nueva audiencia es distraccionista, cuando la paritaria ya corre y en cualquier momento la UTA madruga con los topes de Moyano y Caló.
Metrovías está jugada a la UTA. Lo recontrademuestra un acta del 25 de abril de 2008, conocida ahora, por la cual la patronal le paga a la burocracia de Fernández un 1% por cada obrero no afiliado, hoy mayoría abrumadora en el subte.
El gobierno también está jugado a la UTA, como lo prueba que jamás salió la simple inscripción del sindicato más representativo y numeroso de todas las nuevas organizaciones del movimiento obrero.
El salario está que arde y la lucha por el reconocimiento también.
La marcha abre un nuevo ascenso, latente desde la elección de los nuevos delegados.
A la audiencia del 12 se puede ir movilizados, como propusieron varios compañeros.
Además, ya tiene que ser parte del plan de lucha escalonado por el pliego salarial.
La lucha está en marcha. Asambleas en todos los sectores, basta de sanciones, presentar el pliego salarial a la patronal.
Esta marcha se inscribe en la tendencia de las huelgas azucareras, de los grandes paros de la UOM y de los portuarios.
Como se cantó en varios tramos: a parar a parar, por el nuevo sindicato y el aumento salarial.
Néstor Pitrola
jueves, 26 de marzo de 2009
Se reconvocaron las elecciones de delegados
Finalmente, fue resuelta la convocatoria a elecciones entre el 21 y el 30 de abril, o sea el mismo cronograma del plebiscito de febrero, un día por cada línea. Serán 87 delegados: 84 generales de Metrovías (en cada línea) y 3 de la tercerizada CAF (uno por cada taller). De esos 87, 52 serán titulares y el resto suplentes. El método, su número, la integración de los talleres con las líneas y de la tercerizada CAF con los talleres, fue motivo de un enorme debate político, que marcará el proceso en las próximas semanas.
La propuesta fue apoyada por los delegados presentes de ATM y por un núcleo de activistas de
El otro debate, el de la integración de los talleres, quedó resuelto favorablemente en cuanto a los que pertenecen a Metrovías. Todos ellos integrarán las listas de cada línea. En cambio, los tercerizados de CAF -que están bajo convenio del subte, que luchan codo a codo en cada conflicto y que han votado masivamente en el plebiscito en una proporción mayor que varios talleres de la propia Metrovías-, deberán elegir a sus delegados aparte en función de su distinta razón social.
La resolución no tuvo en cuenta la voluntad de la base de los talleres de CAF, desconoce el espíritu unitario que prima en Rancagua y mantiene viejos prejuicios contra las tercerizadas. No obstante, los compañeros tendrán sus delegados, que se integrarán al nuevo sindicato del Subte y también al cuerpo general de delegados con dos titulares y un suplente. Luego, la integración en la lucha con las líneas se dará por la fuerza de los hechos, como ocurrió en toda la historia del subte. En esa línea de unidad de clase trabajará incansablemente nuestra agrupación.
Este Cuerpo de Delegados tendrá la responsabilidad de la lucha por el reconocimiento del nuevo sindicato. En el futuro deberá ser debatido en asamblea general, pues el que ha sido inscripto (y publicado) por un grupo de compañeros, es un estatuto "tipo" adaptado a la nefasta Ley de Asociaciones. El nuevo tendrá que establecer números y formas definitivas de la elección de delegados.
Como dijimos en la nota anterior de Prensa Obrera, se juega en la elección del subte una nueva ruta para la clase obrera. Estamos en la mira de las camadas juveniles de todo el movimiento obrero, de las fábricas en lucha, de los cuerpos de delegados que se rebelan contra la burocracia. Convocadas definitivamente las elecciones de delegados para construir un sindicato de lucha en el subte, elijamos ahora a los nuevos delegados en cada sector con métodos democráticos, por urna o por asamblea, de manera de imponer una nueva derrota a la patronal y a
Vamos con todo por la organización que deberá atender los problemas más urgentes de los compañeros.
Círculos de Metrovías
jueves, 20 de abril de 2006
FUERA LA TERCERIZACION
El gobierno, en combinación con la patronal, provocó a los compañeros que habían establecido un plan de lucha con levantada de molinetes: uno les mandó la infantería; el otro, telegramas de suspensión. Los compañeros comenzaron el corte de vías e inmediatamente el conjunto de los trabajadores del subte salieron a la huelga. Desde diciembre se habían votado mandatos en ese sentido en la Línea B y el Taller Rancagua, y ese proceso, con distintos matices se había empezado a generalizar en la mayoría de las líneas y talleres.
La represión del “hijo de las madres”
En los dos días de la huelga, en ningún momento el gobierno intentó negociar. Lanzó una represión violenta: desalojó por la fuerza la estación Primera Junta de la Línea A, donde golpeó a los trabajadores. Para que no quedaran dudas, el comisario a cargo explicó que actuaba bajo órdenes directas del ministro del Interior, Aníbal Fernández.
Fueron detenidos 11 trabajadores entre los que se encontraban dos delegados, liberados luego por la movilización que se comenzaba a engrosar en la puerta de la Comisaría 12a. Los compañeros desalojados de la Línea A lograron recuperar la posición dentro de la línea ingresando nuevamente en la estación Miserere, de donde fueron nuevamente desalojados por la Infantería.
El gobierno luego mando órdenes de desalojo a las líneas E y D, que levantaron el piquete y decidieron concurrir a una asamblea general en Constitución.
En la B también llegó la orden, los compañeros reunidos en asamblea decidieron por unanimidad resistir.
Con barricadas, matafuegos, y los escasos medios con los que puede contar un trabajador, se defendió la permanencia en el lugar de trabajo, defendiéndose de el pertrechado cuerpo de Infantería, en un verdadero combate que se extendió desde la estación Federico Lacroze hasta el Taller Rancagua. La represión en Lacroze continuó en las calles, donde se libró una verdadera cacería por más de diez cuadras. Compañeros que se movilizaban solidariamente fueron apaleados, y un compañero del subte que había sido detenido varias hora antes, fue golpeado, robado y sometido a torturas psicológicas en la Comisaría 6ª.
La burocracia de la UTA se presentó en las cabeceras sólo para plantear que la medida tomada era “inorgánica”. En un acto escandaloso de traición, tampoco respondió frente a la represión que sufrieron los trabajadores ni ante el reclamo de que en estas circunstancias convocara a una huelga general.
Después de Las Heras, esta nueva represión contra trabajadores que luchan contra la tercerización puso de relieve que el tercerismo es una cuestión de Estado para el gobierno de Kirchner.
La asamblea general
Las únicas vías de comunicación que se establecieron con el gobierno —a través de la CTA y Perez Esquivel— confirmaron que la posición politica del mismo frente al conflicto era una sola, desalojar o desalojar.
El gobierno había fracasado en hacer funcionar los trenes pero había logrado desalojar cuatro cabeceras. Se mantenía Constitución, convirtiéndose en el punto de reagrupamiento donde se realizaría una asamblea general. Allí se trazaron dos posturas. Por un lado quienes defendieron la necesidad de darle continuidad al plan de lucha, convocando a una movilización política contra la tercerización y la represión, para rodear de solidaridad a los trabajadores y canalizar el repudio de la población a la represion antiobrera. Otros compañeros defendieron suspender toda medida de fuerza y movilización y convocar a una conferencia de prensa. Esta última fue la moción aprobada.
Cómo seguirla
La lucha de los tercerizados es una lucha del conjunto de los trabajadores del subte y estratégica para toda la clase obrera. De luchar por la recuperación para todos los compañeros del convenio UTA —del cual fueron expulsados con la privatización— dependerán las fuerzas con las que luego podremos ir por el convenio y el 82% móvil.
Sostenemos la necesidad de impulsar una gran movilización política contra la tercerización y la represión, que sirva como eje de reagrupamiento y como advertencia al propio gobierno y la patronal. A partir de allí impulsar en el Cuerpo de delegados junto a todos los trabajadores tercerizados y con asambleas en todas las líneas y talleres los pasos a seguir, en un plan de lucha por el definitivo reconocimiento de los compañeros como trabajadores de la UTA.
jueves, 8 de abril de 2004
Metrovías: Gran victoria obrera
El ministro de Trabajo tuvo que reconocer las 6 horas para todo el personal de Metrovías. Esto significa, en los hechos, la derogación del acta firmada entre la patronal y la burocracia de la UTA, que establecía que los boleteros deberían cumplir una hora extra diaria “con carácter obligatorio” (acta-‘acuerdo’ firmada el 1º de abril); es decir, una jornada de 7 horas.
También dio marcha atrás con el punto que autorizaba a la patronal a instalar de inmediato máquinas expendedoras de boletos que reemplazan trabajo obrero. Se constituyó una “comisión para analizar el plan de inversiones, con el fin de mantener y renovar el material rodante garantizando la mejor prestación del transporte de pasajeros”, que analizará cuándo, cómo y con qué garantías se autorizará la instalación de las expendedoras.
Esta resolución surgió luego de que Carlos Pérez, delegado del taller Rancagua, denunciara en el Ministerio la precariedad del mantenimiento de los trenes, lo que pone en peligro la seguridad de trabajadores y pasajeros. La comisión tendrá un veedor elegido por los obreros.
Por supuesto que la clave de la victoria fue la reincorporación del centenar de compañeros despedidos y el levantamiento del pedido de desafuero a los delegados.
El Cuerpo de Delegados fue reconocido como representante de los trabajadores. En la negociación, el Cuerpo de Delegados estaba en una habitación y las delegaciones de la patronal y de la burocracia de UTA estaban en otra; el ministro mediaba entre ambos sectores.
Huelga en ascenso
La huelga se venía fortaleciendo sistemáticamente. Cada hora se integraban más trabajadores a los piquetes en las cabeceras para impedir la salida de los trenes. Se constituyeron comisiones de solidaridad con vecinos, piqueteros y estudiantes en cada una de las cinco cabeceras.
Los intentos patronales para quebrar la lucha fracasaron. Intentó desalojar los túneles ocupados por los obreros con la policía, montar provocaciones usando la bronca de los pasajeros, mover trenes por tramos cortos con jefes.
Todo esto fracasó por la firme resistencia obrera y el creciente apoyo popular. Entre los colectiveros, también afiliados a la UTA, hubo una fuerte corriente de simpatía hacia los huelguistas del subte. Cuando se preanunciaba el triunfo, los colectiveros que pasaban frente al Ministerio de Trabajo tocaban bocinazos de apoyo y festejo. Lo mismo ocurría en las cabeceras de las líneas de colectivos.
Derrota de la flexibilidad laboral
La huelga derrotó la política de flexibilización y precarización laboral de la nueva reforma laboral de Kirchner, sucesora de la Ley Banelco.
Tanto o más importante, la huelga derrotó el intento de la patronal y de la burocracia de quebrar al Cuerpo de Delegados, representación de los trabajadores del subte, que encabezó la lucha por la reconquista de las seis horas.
Se ha obtenido una gran victoria, tanto con respecto a las condiciones de trabajo, como a la defensa de la organización obrera.
Junto con las luchas de Santa Cruz, los municipales de la Capital, los trabajadores de Carrefour y, en otro plano, el enorme progreso de la Naranja en el gremio gráfico, la victoria de la huelga de Metrovías contra la patronal, la burocracia y el Estado, lograda con los métodos piqueteros de la huelga, la ocupación y el piquete, muestra que en el movimiento obrero se está abriendo una nueva etapa.












