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viernes, 20 de junio de 2014

Legislatura: Ramal y los delegados del Subte presentaron graves denuncias en materia de mantenimiento y seguridad

El miércoles 18 se realizó en la Legislatura de la CABA una presentación de delegados de la AGTSyP, pertenecientes a  la Agrupación Trabajadores de Metrovías (ATM), organizada por el diputado Marcelo Ramal, del Frente de Izquierda, donde se denunciaron graves falencias en el mantenimiento y seguridad del material rodante.

En la exposición, muy bien documentada, los delegados demostraron que la política de mantenimiento y seguridad de Metrovías y SBASE pone en grave peligro la integridad física de trabajadores y usuarios. Denunciaron la política de inversiones en esta materia, que según la auditoría de la CABA de 2013, sólo alcanzó al 1% del total de sus erogaciones durante los 18 años de concesión. También mostraron la violación sistemática de los cronogramas de mantenimiento de las formaciones que proveen los fabricantes y la fraudulenta tercerización de tareas a talleres externos que devuelven los trenes en las mismas o peores condiciones.

Todo esto ha redundado en el aumento de fallas, demoras y hasta la suspensión del servicio, empeorando su calidad y su riesgo. También denuncian la responsabilidad de empresarios y funcionarios de gobierno en la improvisación en materia de compra de coches que, pasando por nuevos, son material de descarte en el trasporte subterráneo de otros países, requiriendo costosas adaptaciones técnicas y de instalaciones de las líneas.

Los delegados señalaron que todas las denuncias fueron presentadas ante los organismos correspondientes, Metrovías, Subterráneos de Bs. As, el gobierno de la CABA y los organismos de control sin tener respuesta. Ante esto advirtieron que los obligan a discutir medidas de fuerza.

El diputado Ramal anunció la presentación de dos pedidos de informes basados en las denuncias de los delegados de AGTSyP. En su intervención, señaló que “el Gobierno de Macri, luego del traspaso, ha profundizado el vaciamiento iniciado por el Gobierno Nacional” y agregó “estamos en presencia del mismo esquema de vaciamiento, tercerización y precarización laboral que resultaron en el asesinato de Mariano Ferreyra y la masacre de la estación Once”


También denunció que “ante la lucha de los trabajadores en defensa de sus condiciones de trabajo y seguridad, el gobierno macrista desarrolló un ataque fascista de calumnias apuntando a utilizar a los usuarios y a patotas de provocadores como fuerza de choque contra los trabajadores”. Ramal llamó a usuarios y trabajadores a enfrentar juntos a los verdaderos responsables del descalabro actual. Destacó además “la enorme capacidad de los trabajadores que elaboraron este relevamiento demostrando que están en condiciones de gestionar el servicio”.

lunes, 16 de junio de 2014

EL 18 VAMOS A LA LEGISLATURA CON LOS DELEGADOS DE ATM

La política de mantenimiento y seguridad de Metrovías y SBASE pone en grave peligro a trabajadores y usuarios.


El miércoles 18 de junio a las 18hs, tendrá lugar en la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires una audiencia pública convocada por los delegados de la Agrupación Trabajadores de Metrovías (AGTSYP) en conjunto con el diputado Marcelo Ramal del Frente de Izquierda y de los Trabajadores. 

En la audiencia se solicitará al Gobierno de la Ciudad un abultado informe sobre las situaciones generales de las lineas B y C; el estado deplorable de las formaciones, la obsolescencia del material rodante que cuenta con más de 50 años de antigüedad, la compra de formaciones chatarras e "innovaciones" precarias por sumas millonarias. 

También se incluirá un pedido de informe sobre el acta acuerdo celebrada entre Sbase y Metrovias, sus contratos y negociados respecto al plan de reparaciones generales a realizar en el periodo 2013/2015.

La audiencia tiene lugar luego de las fuertes denuncias presentadas por los delegados de ATM ante los organismos de control. Esas denuncia alertan sobre la situación de suma gravedad a la cual están sujeto los trabajadores y usuarios del subterráneo como resultado de las políticas de Sbase y Metrovias. El gobierno de Macri está agravando los 15 años de abandono de la administración K. 

Las denuncias volcadas por los delegados son una herramienta de defensa de la integridad física de los trabajadores y usuarios, frente al peligro al que son expuestos. 

Los trabajadores y usuarios debemos intervenir exigiendo el acceso a los libros de Sbase y Metrovias para conocer en detalle los verdaderos costos y el uso de los fondos. 

El contrato de Metrovias debe ser rescindido y la empresa investigada por el manejo de subsidios durante los últimos 18 años.  

El desfalco operado por Sbase solo puede revertirse a partir de la creación de un fondo de recuperación y mantenimiento bajo control de un comité de trabajadores y usuarios, financiado con impuestos a los grandes capitales radicados en la ciudad.

jueves, 9 de agosto de 2012

EL PARO DEL SUBTE SIGUE FIRME


Una crisis que ha dejado de ser subterránea

Asamblea de la B rechazando la propuesta anti-paritaria.
A esta altura, no caben dudas de que la parálisis del servicio del subte está determinada por la crisis política, que tiene como una de sus manifestaciones el enfrentamiento del gobierno nacional con el de la Ciudad. Los trabajadores fueron empujados forzosamente al paro al no recibir por parte de la empresa, ni de ninguno de los dos gobiernos, propuestas para firmar un acuerdo paritario. Que esta situación se mantenga sin alteraciones durante días, a sabiendas de que la parálisis del servicio del subte crea un caos urbano fenomenal, es la prueba más clara de que tanto en la trinchera kirchnerista como en la macrista están decididos a jugar con fuego.

El paro de los “metrodelegados” se extiende en el tiempo sin que reciban la propuesta de una negociación paritaria. La única en danza no reunía condiciones mínimas de seriedad: consistía en una negociación con una jueza, que supuestamente iba a habilitar el uso de los fondos depositados por el gobierno nacional en una cuenta de la Ciudad, pero a los que la empresa Metrovías no puede acceder si previamente Macri no toma posesión del subte. Con el uso de esos fondos, la jueza y la empresa proponían un aumento salarial del 23 % pero sólo hasta diciembre. Luego nadie sabe cómo seguirá, ya que a fin de año la Nación quitará por completo los subsidios al subterráneo.

La directiva kirchnerista del sindicato del subte exploró la posibilidad de hacer pasar esta propuesta informal, a pesar de que estaba muy lejos de representar un acuerdo paritario. En las líneas, los trabajadores mostraron un rechazo mayoritario. En la línea B y en el taller Rancagua la oposición fue abrumadora; en la A también ganó el rechazo y en las otras líneas las votaciones fueron muy divididas. Antes de que se termine de resolver, la propuesta de la jueza ya era papel pintado. Los hechos fueron importantes para revelar el espíritu de lucha de los trabajadores y las tendencias a la capitulación de una directiva que trabaja alineada con el gobierno nacional. Por su parte, la UTA, que no está convocando al paro, adelantó que se oponía a la propuesta elaborada por la Justicia y amenazó con convocar ella misma a un paro. La maniobra apuntó a mantener el monopolio de la firma del convenio colectivo.

Al rechazo por abajo le siguió la crisis por arriba. Ninguno de los dos gobiernos mostró interés en suscribir el acuerdo, y las negociaciones volvieron a foja cero. Sin el concurso de los gobiernos es imposible un acuerdo paritario. Y cualquier aumento, que no tenga ese carácter, es absolutamente precario y por lo tanto inaceptable. De esto son conscientes los trabajadores del subte. Luego de diciembre, se acaban los subsidios y ningún gobierno se hace responsable de cumplir acuerdo alguno.

Contra trabajadores y usuarios

En las negociaciones en curso, trascendió que el gobierno nacional podría otorgarle a la Ciudad las garantías para un préstamo del Banco Mundial. Pero ese endeudamiento no puede ser utilizado para gastos corrientes (salarios). Metrovías, que denuncia que trabaja a pérdida, requiere nuevos subsidios o mayores tarifas. Como el gobierno nacional congeló los subsidios, ante una crisis fiscal de dimensiones colosales, y la Ciudad dice que no tiene fondos, sólo queda el camino del tarifazo. Pero debería generalizarse al conjunto del transporte público, pues de otro modo produciría una caída de los pasajeros y, por consiguiente, de la recaudación. Ninguno de los dos gobiernos quiere asumir la responsabilidad de dar el primer paso contra los usuarios, aunque ambos comparten cuál es el camino que tienen que recorrer.

Los trabajadores tienen el desafío de enfrentar esta crisis dotándose de una política independiente. Los términos de las salidas de los dos gobiernos van contra los trabajadores, a quienes se les niega la negociación paritaria, y contra los usuarios, a los cuales se les quiere enchufar un tarifazo. Junto a la huelga, es necesario explicar lo que está en juego y tomar la iniciativa, convocando al conjunto de los trabajadores y usuarios a una lucha conjunta. Sería de un acierto enorme que los metrodelegados convoquen una manifestación, invitando a los usuarios, para reclamarles a los dos gobiernos una negociación paritaria que cubra sus reclamos y rechazar el tarifazo. Es el modo de abrir una salida en los términos de los intereses populares.

G.S.

jueves, 17 de mayo de 2012

El Subte le responde a Cristina y a Macri

Huelga de 36 horas por el 28%

El paro de 36 horas -declarado por la Asociación Gremial de Trabajadores del Subte y Premetro a partir del miércoles 16- puso fin a la parálisis del sindicato frente al juego del gran bonete que protagonizan los gobiernos de la Nación y la Ciudad acerca de la transferencia del subterráneo. Los trabajadores de la Línea B, Rancagua y San José ya habían mandatado a sus delegados a plantear un plan de paros de 12 y 24 horas, que en el caso de los talleres de Constitución se convirtieron en un reclamo de huelga indefinida.


Metrovías argumenta que no puede dar aumento salarial debido a la reducción de los subsidios, mientras el gobierno nacional justifica esa reducción por el traspaso del servicio a la Ciudad, en tanto que Macri se saca la responsabilidad de encima alegando que no puede aceptar la transferencia sin los subsidios correspondientes. En resumen, la crisis fiscal y la política de ajuste han creado un impasse que victimiza a los trabajadores.

El estallido de la paritaria se llevó puestas a las respuestas dilatorias de la burocracia de UTA y de la dirección de AGTSyP. La burocracia de la UTA declaró un paro 24 horas el jueves; la AGTSyP convocó a una huelga de 36 horas, que arrancó el mediodía del miércoles. De este modo, el sindicato del subte le ‘roba’ la iniciativa a la burocracia de Fernández. El eje de los paros no es, sin embargo, el reclamo salarial, sino que Macri se haga cargo del servicio. La misma posición esgrime la patronal de Roggio. Los sindicatos se meten en una interna política de los gobiernos patronales, incluso con el conocimiento de que el kirchnerismo bloquea cualquier aumento salarial que supere el 18-21%, según los casos.

La agenda votada en múltiples asambleas y, oportunamente, en el Cuerpo de Delegados le ha dado la espalda a estas maniobras: reclaman 28% de aumento, 2% por año de antigüedad y aumento en viáticos y licencias.

La mayoría de los delegados, al decidir el paro, apuntó a Roggio, uno de los que, en palabras de Cristina, “se la llevan en pala” -desde hace 18 años- y desarrolla una desinversión que no tiene nada que envidiarle a Cirigliano -el operador de TBA.

Cristina Kirchner y Tomada le han impuesto un 18% a todos los choferes de UTA, que es el piso inferior del tope salarial establecido por el gobierno. Ese aumento fue rechazado, en la UTA, por muchos cuerpos de delegados de la zona sur, que reclaman el 30%.

ATM viene llamando a apoyar esta lucha del Subte en defensa del aumento y de las paritarias.

jueves, 14 de julio de 2011

Paran los talleres del Subte por despidos en CAF

La pelea por el pase a planta
Asamblea en taller Rancagua.

Con motivo del traslado del taller de mantenimiento "Barracas" (administrado por la empresa tercerizada CAF) a un depósito en Quilmes, un grupo de trabajadores, afiliados al sindicato del subte, se negó a aceptar lo que interpretan como la antesala del despido. La posición de la AGTSyP (Asociación Gremial de Trabajadores del Subte y Premetro), encabezada por los delegados de la CAF y aprobada en asambleas de talleres, fue que los compañeros no se trasladen y tomen servicio en ámbito de Subte. Pero la CAF no les dio tareas y los licenció: un virtual despido que provocó un paro solidario de la totalidad de los talleres del subte.

La lucha por la incorporación de estos mecánicos al taller San José es la punta de lanza de un reclamo mucho más vasto: que todos los trabajadores de CAF -y de otras tercerizadas del subte- pasen a la planta de Metrovías. Una causa que se ha reactivado por el vaciamiento de "Barracas", pero también porque Metrovías está trasladando el mantenimiento de ejes y ruedas a un taller propio en Córdoba. Está en juego la estabilidad laboral. Y no sólo por estos movimientos patronales, la crisis en curso -que implica el anunciado recorte de los subsidios al transporte- amenaza el futuro de los asalariados en general y mucho más el de los trabajadores de las contratadas. Estas pueden ser desvinculadas en cualquier momento como parte de un plan de ajuste y con ellas todo su personal. La consigna es: incorporación de los licenciados y pase a planta de Metrovías de todos los tercerizados, en favor de la estabilidad laboral y la unidad de organización de todos los trabajadores del subte.

La comisión directiva de la AGTSyP opina que la existencia de las tercerizadas ayuda al trámite legal por el reconocimiento como sindicato ‘de actividad' y no ‘de empresa', como lo inscribió Tomada. No es la opinión de los abogados históricos del cuerpo de delegados. Porque cualquier empresa puede tener contratadas y, lo fundamental, porque dicha inscripción fue una decisión política: el socio de Pedraza, Carlos Tomada, jamás dejó de privilegiar a la UTA. La Justicia, en cualquier caso, tiene todos los elementos para reconocer al sindicato del subte por el claro carácter diferenciado de su actividad. El pleno reconocimiento de la AGTSyP será el resultado de la lucha del conjunto de los trabajadores del subte.

Las tratativas con CAF, Metrovías y el ministerio están estacadas. La CAF volvió a apelar a una postergación de diez días para dar respuesta y sólo sobre el punto de los trabajadores "licenciados". Trascendió que está presionando a Metrovías por la indemnización por interrupción de contrato. Metrovías, a su vez, pretende que la plata salga de la Secretaría de Transporte, que maneja los subsidios millonarios a las gerenciadoras. Una pelea de buitres, todos saqueadores del presupuesto público y del esfuerzo de los trabajadores.

En una futura etapa habrá que luchar para terminar con el parásito mayor, la gran "tercerizada" Metrovías, del "Schoklender" Benito Roggio. La cuerda de los subsidios está muy tensa y después de octubre puede cortarse contra los usuarios y los trabajadores -como se corta siempre. Se planteará el problema de la continuidad o no de los concesionarios, frente a lo cual no seremos neutrales, será un escalón superior de una lucha por la completa reestatización del servicio bajo control de los trabajadores. Pero con todos en el barco para navegar esas aguas.

La asamblea del taller San José votó y cumplió un paro de dos horas para expresar su insatisfacción con el curso moroso de la negociación. Hay calentura en la base de los tercerizados y una extendida solidaridad en las líneas. Se trata entonces de que el Cuerpo de Delegados y las asambleas de línea se pronuncien por la organización de medidas de acción si pasados los diez días no aparecen soluciones. Está para un nocaut ahora.

Cristian Paletti - Ariel Rocchetti (delegados de la CAF - AGTSyP)

jueves, 9 de junio de 2011

Por el pase de CAF a Metrovías

Asamblea en el taller San José
Con un paro bajo el brazo

Los compañeros de los Talleres de material rodante de la empresa CAF, que hacemos el mantenimiento de los coches de la Línea B y C, venimos organizándonos en la lucha por el pase a planta.

La política de Metrovías de tercerizar los trabajos -en su momento con el aval de la UTA- fue para acrecentar ganancias por medio de subsidios millonarios que otorga el Estado, y para condenar a los trabajadores al desamparo de cualquier organización sindical. Eso fue quebrado cuando CAF pasó al convenio del subte, hace años. Pero vamos por más.

El clima creado por la gran lucha de los tercerizados ferroviarios, el asesinato de Mariano Ferreyra y los pases a planta obtenidos (3.500 trabajadores efectivizados) puso a la orden del día esta reivindicación para los trabajadores aún tercerizados del subte.

Las asambleas realizadas en CAF Rancagua, con participación de los compañeros de San José, con el aporte solidario de Rancagua Metrovías y en presencia de miembros de la directiva de AGTSyP, resolvieron un plan de acción concreto: solicitar una reunión a las empresas CAF y Metrovías y una al Ministerio de Trabajo para reclamar el pase a Metrovías de todo el personal hoy bajo CAF respetando, por supuesto, salarios, categorías, antigüedad, etc. También se resolvió que, en caso de negativa por parte empresaria, se iniciarán medidas de fuerza de los talleres con participación solidaria de las líneas.

Otro elemento que incentivó fue el trascendido de que Metrovías modificaría su modalidad de trabajo de mantenimiento, lo que incluiría el cese o reducción de la tercerización a CAF, la contratación con otras empresas (posiblemente del mismo Roggio), cierre de algunos talleres y apertura de otros. De hecho, el taller Barracas está siendo desmantelado y trasladados sus equipamientos a terrenos de Quilmes, lo que ha creado una fuerte incertidumbre por la estabilidad laboral de los compañeros que allí trabajan. De otros talleres, como Polvorines, Bonifacio, Canning, Constitución, Rancagua, etc., también se están retirando ciertos trabajos. Como por ejemplo ruedas y ejes, que se llevan a Córdoba, capital del grupo Roggio. Toda una política de vaciamiento.

El punto de vista de los trabajadores es que el trabajo de reparación y mantenimiento que afecta a la rama subte, puede y debe ser realizado dentro de la misma empresa, con trabajadores en relación de dependencia, bajo el mismo convenio y organización gremial. Si bien en CAF se obtuvo la conquista de entrar al convenio general del subte y tener agremiación y delegados de la AGTSyP, eso no está impidiendo el desmantelamiento de Barracas.

Una reunión de delegados de todos los talleres del subte, realizada el 1º de junio, se pronunció por el pase de CAF a Metrovías para que se termine la tercerización.

Estamos en alerta y movilización, con un paro bajo el brazo votado por la asamblea general de los talleres de CAF. Se suma la Línea B y en estos días se están haciendo asambleas en la Línea C y demás sectores.

Christian Paletti, delegado Taller San José - Línea C (AGTSyP)

jueves, 3 de marzo de 2011

En la ruta de nuestro gran cuerpo de delegados

Plenario de trabajadores en Fac. de Sociales
Sin dudas, la dirección provisoria del nuevo sindicato del subte, alineada con Yasky, está dando saltos cualitativos de franco carácter negativo, es decir de burocratización.
Pasados diez días de la asamblea general del gremio que votó un paro por la muerte en accidente de trabajo del compañero David Alfonso y que las elecciones contemplen mayoría y minoría en la elección, no se han cumplido ninguna de las dos resoluciones. El paro sencillamente no se hizo. El taller Rancagua y el de Canning respondieron cumpliéndolo por su cuenta dos horas por turno, como establecía la moción.
La otra cuestión, la de mayorías y minorías, con excusas "técnicas" de nuevos abogados que nunca asistieron al subte, se está torpedeando para que la lista ganadora se lleve todo. Pero es peor todavía. El pianellismo en la Línea A está planteando que se votó lista única en contra de la posibilidad de presentar varias listas; algo que no podría votarse jamás, porque es pretender que en la democracia política no haya más oposiciones.
Esta variante "unicista" se plantea justo ahora, cuando el movimiento obrero antiburocrático metió en cana a Pedraza, cuando la UTA es la única organización que salió -más allá de la Unión Ferroviaria- a respaldar al burócrata preso. Se trata de un desbarranque del que hay que rescatar a nuestro nuevo sindicato. Su carácter de masas, su contenido de sindicato antiburocrático, su independencia del poder político, su carácter de sindicato de plenos derechos convencionales y salariales, está en juego en esta discusión. Reproduciendo los vicios del sindicalismo ligado al Estado, de "paz social", reñido con la asamblea y con el cumplimiento de sus resoluciones, la AGTSyP no tiene futuro.
En este cuadro, la Agrupación Trabajadores de Metrovías ha batallado por -y lo ha logrado- un plenario unitario con un programa independiente, de delegados y activistas, para empezar por casa con el método de votación del programa de la lista y de sus líderes y candidatos. Queremos constituir un fuerte movimiento por una AGTSyP que rompa toda subordinación al ministro Tomada y al yaskismo que demolió la CTA, y que base su accionar en un cuerpo de delegados resolutivo y la soberanía de la asamblea obrera. Siguiendo las tradiciones que llevaron al subte adonde hoy está, con la jornada de trabajo de seis horas, el pase a planta de los tercerizados, la reincorporación de compañeros represaliados, los aumentos salariales -que hoy se están deteriorando al ritmo de la inflación y de los enjuagues de la UTA.
Sobre estas bases hemos mocionado en la asamblea general, repudiamos la firma inconsulta de los 35 pesos de viáticos, así decidiremos un pliego salarial para paritarias, apoyamos al Premetro en su paro, a los talleres en el paro por Alfonso, a las líneas B y H en sus recientes luchas por ascensos, a todas las luchas extraordinarias que realizaron los compañeros de todas las líneas. Estamos formando una lista para que la gran tradición de nuestro cuerpo de delegados sea hoy la que rija el nuevo sindicato.

Charly Pérez

jueves, 21 de octubre de 2010

Con un gran paro, la Línea B puso el dedo en la llaga

Un paro contundente y total del sector tráfico y taller Rancagua de la Línea B del subte paralizó el servicio durante doce horas. La medida se suspendió al abrirse una negociación con la empresa en el Ministerio de Trabajo. Los reclamos: la incorporación de más trenes al tráfico; el nombramiento del personal necesario parar cubrir esos servicios con sus relevos y francos, y el respeto de la antigüedad en los ascensos que corresponden a la implementación del nuevo diagrama.
La asamblea de los huelguistas votó suspender la medida recién cuando los delegados trajeron del Ministerio el siguiente compromiso de la patronal: 1) se someterán a consideración de los representantes gremiales los puntajes otorgados a los postulantes a los nuevos puestos en los concursos realizados para cubrirlos; 2) se solicitará a la Secretaría de Transporte la autorización para incorporar las nuevas formaciones; 3) se cubrirán los puestos de trabajo correspondientes.
La apertura de una negociación en estos términos, con los representantes del sindicato del subte (AGTSyP) es un paso adelante muy serio en más de un sentido. En primer lugar, porque la presencia de la plana mayor de Metrovías en la reunión indica el grado de preocupación patronal cuando la lucha va en serio. Esto a pesar de que no firmen el acta para mantener la ficción, impuesta por los acuerdos de paz social, de que con el sindicato "no reconocido" no se puede mantener una negociación paritaria. En segundo lugar, porque el tema del conflicto involucra a todo el subte; los servicios se mantienen sobre la base de la fatiga del personal y los equipos, la sobreexigencia y flexibilización de los trabajadores y la condiciones inhumanas de transporte de los pasajeros. Entonces, el paro de la Línea B implica una reorganización del medio, en términos de material rodante, personal, instalaciones y mantenimiento. Y, en esa medida, de inversiones que la gerenciadora Metrovías pretende que se financien con aumentos de los subsidios que entrega el gobierno.
Hay que subrayar la conquista que significaría el control gremial sobre el resultado de los concursos antes de su promulgación, tema de constante conflicto, ya que la empresa -y la UTA- se vienen reservando el derecho a digitar los ingresos y las promociones de personal.
La Línea B ha metido el dedo en la llaga y, más aún, marcó un rumbo. Su pliego de reclamos significa todo un programa de acción para el conjunto de los trabajadores del Subte, que debería tomar en sus manos el cuerpo de delegados de la AGTSyP. De hecho, la Línea A y la H están en situación de conflicto por el mismo tema y la Línea E por el sistema de francos, que es un tema conexo.
No se lo plantea en estos términos, sin embargo, el sector del cuerpo de delegados que integró la lista de Yasky, quienes realizaron esfuerzos denodados para evitar la medida, con la promesa de unas reuniones en el Ministerio, donde no se garantizaba la presencia de la empresa: la clásica bicicleta para desactivar reclamos y medidas de acción. Objetivamente, actúan como garantes de la paz social de una sola mano, la que no permite luchar por las reivindicaciones frente a una patronal que actúa a su arbitrio. Como fue señalado en nuestra nota anterior, este sector de delegados se negó en un reciente plenario a movilizar a los trabajadores por el reconocimiento de la AGTSyP en oportunidad de una resolución favorable de la Justicia en ese sentido. También dio la espalda a la lucha por el aumento de la jubilación. Juegan la carta de la buena conducta con el régimen K.
Interpretaciones interesadas de algunos medios hicieron aparecer el conflicto como un ajuste de cuentas entre sectores de la AGTSyP. Nada más falso. Se trata de una fuerte acción de la masa de trabajadores, que por genuinos reclamos del conjunto se ven obligados a sacudirse de encima el tutelaje propatronal del Ministerio K y sus aliados.
¡Ojo! El emprendimiento es fuerte: las resistencias de la patronal y del gobierno, reticentes a poner la plata y a ceder ante la lucha, se van a hacer sentir. La clave del triunfo está en la firmeza de los trabajadores de la B para retomar la medida ante cualquier maniobra, y en el resto de los delegados y activistas independientes para preparar la lucha en las demás líneas.

Corresponsal

jueves, 29 de julio de 2010

Asamblea del taller Rancagua rechaza ingreso a CTA de Yasky-K

El taller Rancagua. Bastión histórico de la lucha del Subte.

Una importante asamblea del taller Rancagua (bastión histórico de la lucha del subte), que congregó mayormente al turno tarde, rechazó la resolución de una parte del Cuerpo de Delegados (29 votos contra 16) de ingresar a la CTA. Esta decisión fue tomada sin una deliberación previa de las asambleas de sección y luego de un largo período de desgaste, en que un grupo de dirigentes se lanzó a una campaña de afiliaciones individuales como si el sindicato del subte no existiera como tal. La asamblea del taller Rancagua rechazó el ingreso a la CTA y reclamó, asimismo, a los delegados partidarios del ingreso, quienes se acercaron a la asamblea para influir en el voto, que iniciaran un debate en las bases, en el se incluyera también la demanda del reconocimiento del sindicato y un plan de lucha por reivindicaciones largamente pendientes. La resolución de la asamblea consistió en comprometer a los tres delegados –referentes de la mayoría del cuerpo de delegados, aunque no pertenecientes al taller– a llevar al Cuerpo de Delegados el planteo de que se revise la resolución tomada y se debatan las diferentes posiciones sobre el tema en las distintas líneas del Subte. Los opositores a la integración a la CTA han puesto énfasis en que el ingreso debe ser votado en la base y, en caso de efectuarse, debe estar presidido por un programa. En la actualidad, el aparato de la CTA está al servicio del gobierno K y, de acuerdo a su principal vocero, Hugo Yasky, la tarea eminente de la CTA debe ser garantizar la victoria de los K en las elecciones de 2011. Con este fin, ha armado un notorio frente público con Hugo Moyano. En una palabra, el ingreso a la CTA de los compañeros del Subte avala la integración de los sindicatos al Estado e incluso a una camarilla de gobernantes. Es lo que hace Roberto Fernández de la UTA -el enemigo Nº 1 de la existencia de un sindicato independiente de los trabajadores del subte. Entre los delegados que votaron el ingreso sin consulta a la CTA, hay una fracción abiertamente yaskista y otros que no pertenecen a ella pero que creen que la CTA puede ‘proteger’ a nuestro sindicato no reconocido y, en lo que a ellos respecta (y a los partidos a los que pertenecen), adquirir mayor notoriedad como dirigentes sindicales.

Cabe aclarar que una primera reacción de los compañeros del taller ante el anuncio de la incorporación del sindicato a la CTA fue plantear la desafiliación de los trabajadores del subte al nuevo sindicato. Debe entenderse como una respuesta instintiva a lo que se veía como un atropello a la democracia sindical, que es el valor más reivindicado –y con mucha razón– en el subterráneo. La resolución tomada sobre la CTA, a espaldas de los trabajadores, había sido impulsada por el grupo de delegados que más utiliza la reivindicación de la democracia para oponerla a la actividad de los partidos políticos, con exclusión, claro está, de los punteros que manda el gobierno desde la burocracia sindical o el Ministerio de Trabajo. La postura de desafiliación se modificó en el curso del debate, como era previsible, y fue reemplazada por el reclamo de reorientar a la Asociación Gremial de Trabajadores del Subte y Premetro.

CdM

jueves, 29 de abril de 2010

Provocaciones patronales y de la UTA en el subte

Sólo un plan de lucha puede "encausar" las cosas

Cuatro paros sectoriales en el término de 48 horas reconocen una causa común: el servicio, en expansión, se vuelve caótico por la falta de personal y de cobertura de puestos calificados. La burocracia de
la UTA echa leña al fuego con “medidas gremiales” intempestivas, acuerdos con la empresa a espaldas de los trabajadores y provocaciones de todo tipo. Los intentos del gobierno de mantener un equilibrio con “paz social” a tres bandas, con la patronal y dos gremios, han fracasado y están llevando a una descomposición de la situación.


Entre el lunes y el martes de la anterior semana paró la Línea B, desde las 15:30 hasta el cierre; la A de 20 a 22 y los talleres Rancagua los dos días. En los dos primeros casos por agresiones del público a guardas; los talleres, por el reclamo de categorías que la patronal se niega a conceder. Se agregó un paro de la Línea H, por un ascenso promovido por la burocracia de la UTA.

Los enfrentamientos de los pasajeros con los trabajadores son el producto del abominable servicio, debido a la falta de personal, vacantes en puestos calificados de trabajo por ausencia de ascensos y ninguna inversión en mantenimiento y renovación de material e instalaciones. La ecuación parasitaria de la empresa, más subsidios estatales y ninguna inversión, está conduciendo a esto. De hecho, el reciente aumento salarial firmado por la UTA y Metrovías viene atado a los subsidios que De Vido resolvió renovar a las patronales del transporte.
La política de Tomada, de conflicto cero (“paz social”), mediante un “tutelaje” de los genuinos delegados del nuevo sindicato se ha caído. Los funcionarios están empantanados.


No hay salida para este conflicto sin medidas de fondo: ascensos y categorías, cobertura de puestos vacantes, adecuado mantenimiento y renovación de material. Son puntos fundamentales de la agenda del sindicato del Subte para una paritaria urgente.

Un proyecto de bolsa de trabajo que presentó el Ministerio, mantiene el control de los ingresos en manos de la patronal y la UTA, y es distraccionista a escala de los graves problemas planteados. Al lado de ese proyecto hay otro, de asensos mediante concursos, que merece una discusión porque, de no ser bajo control de los trabajadores, es una variedad del dedo patronal en los ascensos.
A río revuelto, la burocracia de la UTA se esfuerza en disputar la cancha y combina “acciones gremiales” petardistas, al margen de los trabajadores, con provocaciones patoteriles. Manos anónimas atentaron contra armarios de compañeros del taller Rancagua; hay fuertes sospechas de que los pasajeros que hostilizaron en la línea A fueron provocadores organizados. Lo cierto es que la burocracia cuenta con la cobertura del Estado y el dinero de la patronal -subsidio por “capacitación”- frente al nuevo sindicato, enchalecado por el tutelaje ministerial y la falta de fueros para las decisiones centrales: paritarias, convenio, salario. Los punteros de la burocracia hicieron ostentación del acta salarial firmada por la UTA a puertas cerradas.


Ante una situación así de inestable, sólo un rumbo claro y de conjunto del nuevo sindicato nos puede encausar: reconocimiento pleno, paritarias, discusión de asensos y bolsa, levantamiento de sanciones a quienes pararon (son varios en la A y la B).

La Agrupación Trabajadores de Metrovías está difundiendo un boletín que propone votar en asambleas el programa planteado y dar mandato a favor de un plan de lucha al plenario general de delegados que se reunirá en estos días. La llegada de la delegación de la OIT en la primera semana de mayo, es una oportunidad para reclamar la inscripción y la personería, pero claro, como parte de un plan de lucha de conjunto.

Corresponsal

jueves, 15 de abril de 2010

Calentura por el pacto UTA-Tomada-Metrovías

En un clima de conflictos múltiples en las líneas y talleres, y de provocaciones de la patronal y la UTA, el cuerpo de delegados del subte resolvió iniciar medidas de acción directa en reclamo de una negociación paritaria con la empresa Metrovías, reconocimiento del nuevo sindicato y los reclamos más urgentes como promociones, contratación de personal y otras reivindicaciones. El ensayo de la “tutela ministerial” con “paz social” agoniza.
Las medidas, que comenzaron con una liberación de los molinetes, unifican una serie de conflictos que estallaron. El quite de colaboración de los talleres San José y Rancagua y el de tráfico de la Línea B se profundizó cuando la patronal de la tercerizada CAF comenzó a aplicar sanciones de represalia. La Línea E y el Premetro pararon por falta de personal. La indignación se generalizó cuando se supo que Metrovías y la UTA tenían firmada un acta desde diciembre, donde se subsidia a la patota de la burocracia con más de cinco millones de pesos bajo el pretexto de una “formación de personal” que nadie sabe en qué consiste. A esto se agregó que la Justicia resolvió mantener como procesado al delegado Néstor Segovia por acciones vinculadas con piquetes de huelgas pasadas.
Tras cartón, apareció el acta paritaria UTA-Metrovías, donde se acuerda un aumento del 20% en negro y hasta agosto. Pero la grilla de los montos es inferior a ese porcentaje. El aumento no incide en rubros como vacaciones, antigüedad, aguinaldo ni aportes sociales. Está claro además que 20% es muy menor a la inflación prevista en por lo menos un 30%. Pero tal vez lo que más irritó a los compañeros es que la UTA firma por nosotros, cuando no nos representa.
La UTA además es convocada a discutir también asensos y bolsa de trabajo. Es decir, todo. Al nuevo sindicato, que representa al 90% de los compañeros, nos dejan la oportunidad de ponerle un gancho a lo que va firmando la UTA. Ahora apareció un proyecto de ingresos bajo total control patronal (lo que equivale control de la UTA) con un porcentaje exiguo para ser propuesto por los trabajadores (tal vez 33%), donde la UTA también participa y finalmente decide la patronal. Lo contrario de una bolsa de trabajo bajo control obrero, como venimos reclamando.
Ha hecho crisis definitivamente el mecanismo de la tutela “sui generis” –para no inscribir el sindicato–, la mediación permanente del Ministerio – para no reconocer directamente a los delegados ante la patronal–  y la paz social “intragremial” – para maniatar el proceso huelguístico de la primavera 2009. Ninguna reivindicación fue satisfecha.
El gobierno Kirchner ganó tiempo contra los trabajadores a favor de la patota de UTA.
Vamos por lo nuestro con un plan de lucha y propuestas discutidas en las asambleas: Incorporación de los negros al básico y actualización al costo de vida de un 35% anual, bolsa de trabajo bajo control obrero, ascensos y promociones; cubrir personal faltante, seguridad e higiene; desprocesamiento de Néstor Segovia.

CdS

jueves, 6 de agosto de 2009

Subte: "Olelé, olalá, si no nos dan aumento paramos la ciudad"

Eso cantaron hasta la ronquera los obreros del subte en la marcha al Ministerio de Trabajo el miércoles 5 de agosto.

Y de ser por la marcha, van a parar la ciudad.

Hubo por lo menos 700 compañeros, en cálculos que algunos estiran a mil, porque rotaron durante tres horas. Esto fue así porque la movilización fue sin paro y una gran cantidad de compañeros llegaban a la salida de su turno y otros tenían que tomar el turno de las 13 horas, por lo que estuvieron durante las dos primeras horas de una movida que se extendió durante cuatro horas en total.

Fue masiva la concurrencia del Premetro y “la” nota la dieron los boleteros, movilizados masivamente en todas las líneas. Al extremo que en la “A”, 20 de ellos, ante la negativa a cambio de turno por la jefatura, donaron sangre todos al mismo tiempo para participar. Esto augura una participación sin precedentes de este sector numeroso en futuros paros, cosa que nunca ocurrió.

Se convirtió en la mayor movilización de la historia del subte. Dos grandes banderas la motivaron: el reconocimiento del sindicato y el aumento salarial.

Las líneas votaron un pliego completo, digno de una paritaria: 25% al básico, 2% por año de antigüedad, aumento en los viáticos y mejoras en las condiciones laborales. El pliego no fue elevado a la patronal por una curiosa decisión de la mayoría de los delegados que prefirieron pedir reunión por salario sin montos, pero por supuesto la patronal lo conoce al dedillo.

El clima venía caliente. La patronal está poniendo a prueba a la organización mediante atropellos. Como contrapartida, se producen medidas de fuerza aquí y allá; en el taller Rancagua contra la reapertura de una cabina de pintura y refacción de la carrocería de los coches de la Línea B, donde se pretende ceder dicho trabajo a una empresa tercerizada fuera de convenio. Antes, un paro reclamando la desinfección de los talleres, en plena gripe porcina. En la Línea B, se dio una apertura de molinetes contra una sanción arbitraria a un activista reconocido, luego un paro contra las suspensiones por apertura de molinete. En el taller San José contra la suspensión del sueldo a un compañero accidentado.

Es toda una escalada obrera contra la escalada patronal.

Las líneas ya han votado paros escalonados como modalidad del plan de lucha por el salario y por el reconocimiento del sindicato.

Luego de esta marcha, la cuestión del plan de lucha no admite discusión, porque fue un pronunciamiento masivo. Queda superado el planteo de todo un sector expresado por la comisión promotora, en el sentido de que esta vez la lucha no será con paros, lo cual fue explotado por varios medios de comunicación.

El Ministerio kirchnerista se limitó a recibir a una comisión de cinco compañeros por parte de una funcionaria de tercera línea y a otorgar otra audiencia para el 12 de agosto.

Algunos delegados resaltaron enormemente la reunión con un grupo de compañeros identificados con el nuevo sindicato. Pero el ministerio recibe por igual a un grupo piquetero o de cualquier carácter que se presenta movilizado.

La nueva audiencia es distraccionista, cuando la paritaria ya corre y en cualquier momento la UTA madruga con los topes de Moyano y Caló.

Metrovías está jugada a la UTA. Lo recontrademuestra un acta del 25 de abril de 2008, conocida ahora, por la cual la patronal le paga a la burocracia de Fernández un 1% por cada obrero no afiliado, hoy mayoría abrumadora en el subte.

El gobierno también está jugado a la UTA, como lo prueba que jamás salió la simple inscripción del sindicato más representativo y numeroso de todas las nuevas organizaciones del movimiento obrero.

El salario está que arde y la lucha por el reconocimiento también.

La marcha abre un nuevo ascenso, latente desde la elección de los nuevos delegados.

A la audiencia del 12 se puede ir movilizados, como propusieron varios compañeros.

Además, ya tiene que ser parte del plan de lucha escalonado por el pliego salarial.

La lucha está en marcha. Asambleas en todos los sectores, basta de sanciones, presentar el pliego salarial a la patronal.

Esta marcha se inscribe en la tendencia de las huelgas azucareras, de los grandes paros de la UOM y de los portuarios.

Como se cantó en varios tramos: a parar a parar, por el nuevo sindicato y el aumento salarial.

Néstor Pitrola

jueves, 26 de marzo de 2009

Se reconvocaron las elecciones de delegados

Finalmente, fue resuelta la convocatoria a elecciones entre el 21 y el 30 de abril, o sea el mismo cronograma del plebiscito de febrero, un día por cada línea. Serán 87 delegados: 84 generales de Metrovías (en cada línea) y 3 de la tercerizada CAF (uno por cada taller). De esos 87, 52 serán titulares y el resto suplentes. El método, su número, la integración de los talleres con las líneas y de la tercerizada CAF con los talleres, fue motivo de un enorme debate político, que marcará el proceso en las próximas semanas.

La Agrupación Trabajadores de Metrovías viene dando una batalla política para que la elección por sectores, que precederá a la elección general de las listas de líneas, se haga por urnas o por asamblea, para evitar la confección de listas sábana digitadas por unos pocos, o sea al margen de una decisión soberana de los compañeros. En torno de este punto crucial, Beto Pianelli, delegado de la Línea E, propuso la elección directa por los trabajadores, tanto de los delegados del sector como de un número de delegados generales o coordinadores por línea. Esta idea es muy buena, porque no se trata ahora de hacer otro plebiscito, sino de elegir a los nuevos delegados con métodos efectivamente democráticos.

La propuesta fue apoyada por los delegados presentes de ATM y por un núcleo de activistas de la B, de Metrovías Rancagua y de CAF San José y Rancagua, que añadieron la necesidad de ampliar el número de delegados generales para aproximarlo a la cantidad que siempre se le reclamó a la UTA. Pero la propuesta de Pianelli fue rechazada con virulencia por corrientes de la izquierda como Los Topos, MST y PTS, tal vez porque el método ponía en peligro algún tipo de cálculo electoral. La propuesta fue retirada.

El otro debate, el de la integración de los talleres, quedó resuelto favorablemente en cuanto a los que pertenecen a Metrovías. Todos ellos integrarán las listas de cada línea. En cambio, los tercerizados de CAF -que están bajo convenio del subte, que luchan codo a codo en cada conflicto y que han votado masivamente en el plebiscito en una proporción mayor que varios talleres de la propia Metrovías-, deberán elegir a sus delegados aparte en función de su distinta razón social.

La resolución no tuvo en cuenta la voluntad de la base de los talleres de CAF, desconoce el espíritu unitario que prima en Rancagua y mantiene viejos prejuicios contra las tercerizadas. No obstante, los compañeros tendrán sus delegados, que se integrarán al nuevo sindicato del Subte y también al cuerpo general de delegados con dos titulares y un suplente. Luego, la integración en la lucha con las líneas se dará por la fuerza de los hechos, como ocurrió en toda la historia del subte. En esa línea de unidad de clase trabajará incansablemente nuestra agrupación.

Este Cuerpo de Delegados tendrá la responsabilidad de la lucha por el reconocimiento del nuevo sindicato. En el futuro deberá ser debatido en asamblea general, pues el que ha sido inscripto (y publicado) por un grupo de compañeros, es un estatuto "tipo" adaptado a la nefasta Ley de Asociaciones. El nuevo tendrá que establecer números y formas definitivas de la elección de delegados.

Como dijimos en la nota anterior de Prensa Obrera, se juega en la elección del subte una nueva ruta para la clase obrera. Estamos en la mira de las camadas juveniles de todo el movimiento obrero, de las fábricas en lucha, de los cuerpos de delegados que se rebelan contra la burocracia. Convocadas definitivamente las elecciones de delegados para construir un sindicato de lucha en el subte, elijamos ahora a los nuevos delegados en cada sector con métodos democráticos, por urna o por asamblea, de manera de imponer una nueva derrota a la patronal y a la UTA. En la B se están organizando las elecciones con esos métodos, donde hay más candidatos que los lugares establecidos, en sectores de otras líneas también, en los talleres de Rancagua y de CAF también. Ese es el camino.

Vamos con todo por la organización que deberá atender los problemas más urgentes de los compañeros. La UTA pactó 250 pesos en negro para los choferes de colectivos y les postergó, sin mandato alguno, las paritarias para agosto. Ahí está el enemigo, conspirando con la patronal de Benito Roggio contra los trabajadores. Elegidos los delegados habrá que encarar todas las reivindicaciones pendientes: sanciones, ascensos y, por supuesto, salario. Vamos compañeros.

Círculos de Metrovías

jueves, 20 de abril de 2006

FUERA LA TERCERIZACION

Desde hace meses los trabajadores tercerizados vienen reclamando su incorporación al convenio UTA. El gobierno y la CGT venían bicicleteando el reclamo, con la clara intención de desgastar a los compañeros, que eran acosados con apercibimientos y maltratos.
El gobierno, en combinación con la patronal, provocó a los compañeros que habían establecido un plan de lucha con levantada de molinetes: uno les mandó la infantería; el otro, telegramas de suspensión. Los compañeros comenzaron el corte de vías e inmediatamente el conjunto de los trabajadores del subte salieron a la huelga. Desde diciembre se habían votado mandatos en ese sentido en la Línea B y el Taller Rancagua, y ese proceso, con distintos matices se había empezado a generalizar en la mayoría de las líneas y talleres.


La represión del “hijo de las madres”

En los dos días de la huelga, en ningún momento el gobierno intentó negociar. Lanzó una represión violenta: desalojó por la fuerza la estación Primera Junta de la Línea A, donde golpeó a los trabajadores. Para que no quedaran dudas, el comisario a cargo explicó que actuaba bajo órdenes directas del ministro del Interior, Aníbal Fernández.
Fueron detenidos 11 trabajadores entre los que se encontraban dos delegados, liberados luego por la movilización que se comenzaba a engrosar en la puerta de la Comisaría 12a. Los compañeros desalojados de la Línea A lograron recuperar la posición dentro de la línea ingresando nuevamente en la estación Miserere, de donde fueron nuevamente desalojados por la Infantería.
El gobierno luego mando órdenes de desalojo a las líneas E y D, que levantaron el piquete y decidieron concurrir a una asamblea general en Constitución.
En la B también llegó la orden, los compañeros reunidos en asamblea decidieron por unanimidad resistir.
Con barricadas, matafuegos, y los escasos medios con los que puede contar un trabajador, se defendió la permanencia en el lugar de trabajo, defendiéndose de el pertrechado cuerpo de Infantería, en un verdadero combate que se extendió desde la estación Federico Lacroze hasta el Taller Rancagua. La represión en Lacroze continuó en las calles, donde se libró una verdadera cacería por más de diez cuadras. Compañeros que se movilizaban solidariamente fueron apaleados, y un compañero del subte que había sido detenido varias hora antes, fue golpeado, robado y sometido a torturas psicológicas en la Comisaría 6ª.
La burocracia de la UTA se presentó en las cabeceras sólo para plantear que la medida tomada era “inorgánica”. En un acto escandaloso de traición, tampoco respondió frente a la represión que sufrieron los trabajadores ni ante el reclamo de que en estas circunstancias convocara a una huelga general.
Después de Las Heras, esta nueva represión contra trabajadores que luchan contra la tercerización puso de relieve que el tercerismo es una cuestión de Estado para el gobierno de Kirchner.

La asamblea general

Las únicas vías de comunicación que se establecieron con el gobierno —a través de la CTA y Perez Esquivel— confirmaron que la posición politica del mismo frente al conflicto era una sola, desalojar o desalojar.
El gobierno había fracasado en hacer funcionar los trenes pero había logrado desalojar cuatro cabeceras. Se mantenía Constitución, convirtiéndose en el punto de reagrupamiento donde se realizaría una asamblea general. Allí se trazaron dos posturas. Por un lado quienes defendieron la necesidad de darle continuidad al plan de lucha, convocando a una movilización política contra la tercerización y la represión, para rodear de solidaridad a los trabajadores y canalizar el repudio de la población a la represion antiobrera. Otros compañeros defendieron suspender toda medida de fuerza y movilización y convocar a una conferencia de prensa. Esta última fue la moción aprobada.

Cómo seguirla

La lucha de los tercerizados es una lucha del conjunto de los trabajadores del subte y estratégica para toda la clase obrera. De luchar por la recuperación para todos los compañeros del convenio UTA —del cual fueron expulsados con la privatización— dependerán las fuerzas con las que luego podremos ir por el convenio y el 82% móvil.
Sostenemos la necesidad de impulsar una gran movilización política contra la tercerización y la represión, que sirva como eje de reagrupamiento y como advertencia al propio gobierno y la patronal. A partir de allí impulsar en el Cuerpo de delegados junto a todos los trabajadores tercerizados y con asambleas en todas las líneas y talleres los pasos a seguir, en un plan de lucha por el definitivo reconocimiento de los compañeros como trabajadores de la UTA.

Charly Pérez y Pablo Melta

jueves, 8 de abril de 2004

Metrovías: Gran victoria obrera

Después de cuatro días de huelga, los trabajadores de Metrovías lograron un resonante triunfo.

El ministro de Trabajo tuvo que reconocer las 6 horas para todo el personal de Metrovías. Esto significa, en los hechos, la derogación del acta firmada entre la patronal y la burocracia de la UTA, que establecía que los boleteros deberían cumplir una hora extra diaria “con carácter obligatorio” (acta-‘acuerdo’ firmada el 1º de abril); es decir, una jornada de 7 horas.

También dio marcha atrás con el punto que autorizaba a la patronal a instalar de inmediato máquinas expendedoras de boletos que reemplazan trabajo obrero. Se constituyó una “comisión para analizar el plan de inversiones, con el fin de mantener y renovar el material rodante garantizando la mejor prestación del transporte de pasajeros”, que analizará cuándo, cómo y con qué garantías se autorizará la instalación de las expendedoras.

Esta resolución surgió luego de que Carlos Pérez, delegado del taller Rancagua, denunciara en el Ministerio la precariedad del mantenimiento de los trenes, lo que pone en peligro la seguridad de trabajadores y pasajeros. La comisión tendrá un veedor elegido por los obreros.

Por supuesto que la clave de la victoria fue la reincorporación del centenar de compañeros despedidos y el levantamiento del pedido de desafuero a los delegados.

El Cuerpo de Delegados fue reconocido como representante de los trabajadores. En la negociación, el Cuerpo de Delegados estaba en una habitación y las delegaciones de la patronal y de la burocracia de UTA estaban en otra; el ministro mediaba entre ambos sectores.

Huelga en ascenso

La huelga se venía fortaleciendo sistemáticamente. Cada hora se integraban más trabajadores a los piquetes en las cabeceras para impedir la salida de los trenes. Se constituyeron comisiones de solidaridad con vecinos, piqueteros y estudiantes en cada una de las cinco cabeceras.

Los intentos patronales para quebrar la lucha fracasaron. Intentó desalojar los túneles ocupados por los obreros con la policía, montar provocaciones usando la bronca de los pasajeros, mover trenes por tramos cortos con jefes.

Todo esto fracasó por la firme resistencia obrera y el creciente apoyo popular. Entre los colectiveros, también afiliados a la UTA, hubo una fuerte corriente de simpatía hacia los huelguistas del subte. Cuando se preanunciaba el triunfo, los colectiveros que pasaban frente al Ministerio de Trabajo tocaban bocinazos de apoyo y festejo. Lo mismo ocurría en las cabeceras de las líneas de colectivos.

Derrota de la flexibilidad laboral

La huelga derrotó la política de flexibilización y precarización laboral de la nueva reforma laboral de Kirchner, sucesora de la Ley Banelco.

Tanto o más importante, la huelga derrotó el intento de la patronal y de la burocracia de quebrar al Cuerpo de Delegados, representación de los trabajadores del subte, que encabezó la lucha por la reconquista de las seis horas.

Se ha obtenido una gran victoria, tanto con respecto a las condiciones de trabajo, como a la defensa de la organización obrera.

Junto con las luchas de Santa Cruz, los municipales de la Capital, los trabajadores de Carrefour y, en otro plano, el enorme progreso de la Naranja en el gremio gráfico, la victoria de la huelga de Metrovías contra la patronal, la burocracia y el Estado, lograda con los métodos piqueteros de la huelga, la ocupación y el piquete, muestra que en el movimiento obrero se está abriendo una nueva etapa.