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viernes, 28 de septiembre de 2012

Los K quieren meter el ajuste a cualquier precio

Cristina y Macri a favor del tarifazo.

Tal como están las cosas vamos de cabeza a una nueva crisis del servicio de subterráneo antes de fin de año. Es lo que dicen a gritos todos los involucrados, luego de que se confirmara lo que ya se sabía desde enero de este año: para 2013 no se previeron subsidios ni del gobierno nacional ni del de la Ciudad. El tarifazo para compensar la pérdida de los subsidios es de dimensiones absurdas.
En 2012, los subsidios para Metrovías ascenderían a 720 millones de pesos. Por el acuerdo firmado en enero entre los dos gobiernos, se estableció que la mitad (360 millones) lo pondría la Nación y que la parte correspondiente a la Ciudad sería cubierto con una suba del 127% de la tarifa. Pero, según Metrovías, eso no se logró, pues la suba de tarifas produjo una caída en la cantidad de pasajeros. El agujero producido sería de unos 150 millones, que ahora la empresa se los demanda a la Ciudad. Mientras tanto, el servicio se deteriora a pasos agigantados. Aún la empresa no repuso las veinte formaciones que había sacado de circulación, dado que, según su versión, no tiene los recursos para realizar un mantenimiento. Por otro lado, los trabajadores siguen sin poder suscribir su paritaria, que se encuentra vencida desde los primeros meses del año. Ni la empresa ni los gobiernos se comprometen en una actualización de los salarios que permita recuperar lo perdido por la inflación. Metrovías está amenazando con no pagar el salario y el aguinaldo de fin de año si la Ciudad no pone los 150 millones que le reclama. Metrovías dice que necesita 120 millones mensuales para funcionar, sin contar futuros aumentos de salarios ni de costos de mantenimiento.
Por fuera de estos números queda por determinar quién se hace cargo de las inversiones, que deberían alcanzar los 10.000 millones de pesos (casi un tercio del total del presupuesto de la Ciudad). El kirchnerismo no quiere poner un peso. La Ciudad, por su lado, quiere afrontarlas con una emisión de deuda que, por el momento, está trabada en la Legislatura.
Este cuadro de crisis explica por qué la Mesa de Transporte Metropolitano nunca llegó a constituirse. Circula con más fuerza la versión de que el kirchnerismo rescindiría el contrato con Metrovías para que el servicio pase de manera automática a la empresa Sbase, de la Ciudad. La “estatización” del subte quedaría en manos de la derecha. Son los milagros que produce la bancarrota del “modelo”.
La dirección de la AGTyS está sometida por completo, en esta crisis, al gobierno nacional, cuyo objetivo es que el macrismo ejecute el ajuste. En esta línea ha relevado a los K de la responsabilidad por el hundimiento del transporte, de la iniciativa del ajuste y de la negativa a reconocer la personería gremial del sindicato y de su derecho a negociar el convenio colectivo. Se trata de una línea de derrota, como se demostró en el último conflicto, cuando una huelga de diez días fue levantada sin lograr ninguno de sus objetivos. Apoya que Macri haga el ajuste, sin que pueda obtener de éste el reconocimiento de la personería gremial, que solamente otorga el Ministerio de Trabajo.
En oposición a esta política, planteamos: 1) reconocimiento de la personería del sindicato del subte y convocatoria a la paritaria por parte del Ministerio de Trabajo; 2) no al ajuste de tarifas, anulación de la concesión a Metrovías y abrir sus libros para establecer cuáles son los costos operativos de la red de subterráneos y el carácter de las inversiones necesarias; 3) deben pasar a manos públicas también las empresas ‘laterales’ del grupo Roggio vinculadas con el subte, como la que presta el servicio de publicidad, el tendido de redes de fibra óptica por los túneles del subterráneo o los talleres externos; 4) control de los trabajadores sobre el servicio de subterráneo; 5) plan de inversiones financiado por ambos gobiernos mediante impuestos crecientes al gran capital.

Con este programa llamamos a los trabajadores del subte a tomar la iniciativa antes de que una nueva crisis lleve a la paralización del servicio.

Gabriel Solano

viernes, 21 de septiembre de 2012

TERMINAR CON LA PARÁLISIS Y PONER EN MARCHA A LA AGTSyP


UNA PROPUESTA DE ATM ANTE LA CRISIS DEL SUBTE

Los trabajadores del subte estamos en situación más que precaria. La pelea del traspaso y la puja de los subsidios y las tarifas, hacen que el cobro de nuestros sueldos sea una incógnita. Metrovías declara que las cuentas no le cierran y reclama 150 millones a Ciudad. Los gobiernos nacional y porteño siguen en la misma y anuncian que en tres meses se corta todo subsidio. Las actas firmadas por la huelga grande están agarradas con alfileres. No están homologadas, no son actas paritarias y están condicionadas a la aparición de recursos de origen desconocido. Nada sobre nuestro reclamo pendiente del 28% de aumento, antigüedad y viáticos, o el pago de los días caídos.
La situación general ha dado un giro, con el retiro de los subsidios, producto de la crisis fiscal, las “gerenciadoras” tiran la chancleta, ni aumentos ni mantenimiento. Por eso los trenes descarrilan todos los días y en el ferrocarril y el subte no hay paritarias. Por eso también la patronal está golpeando donde puede: siete despidos en Pubicidad y Ventilación; apercibimientos a boleteros por la SUBE; desabastecimiento de repuestos y aprietes de supervisores. Y el pago diferenciado a los carneros para dividirnos, como lo evidenció el paro de la linea B. Una ofensiva que suena a provocación, Roggio marca la cancha para negociar. Para presionar por subsidios, o para preparar  futuros racionamientos o tercerizaciones, o para las dos cosas. ¡Ojo! ya están insinuando boleto a 4 pesos con  reducción del servicio!
En medio de todo esto y después de 10 dias de huelga, la UTA sigue con  piedra libre y premios al carnereaje, con la bendición de la patronal y el gobierno. A la AGTSyP ni personería; una mojada de oreja.

Hay que reaccionar
La situación requiere una respuesta activa por parte de los trabajadores. Sin embargo la AGTSyP está frenada. La Directiva no toma ninguna iniciativa de cara a esta crisis. La cantinela de que Macri se haga cargo se demostró inútil; la expectativa en que el gobierno nacional nos apoye, una ilusión. ¿Que estamos esperando, que el agua nos llegue al cuello? No dejemos que diciembre nos encuentre cruzados de brazos y sin paritaria. Acá todos ponen sus fichas menos los trabajadores. La única manera de que nos escuchen es que  armemos nuestra propia posición y salgamos a jugar con fuerza. Necesitamos la paritaria ahora para resolver salario y el resto de los reclamos planteados. Necesitamos el retroactivo que corresponde a un convenio que venció hace ocho meses. Necesitamos la personería para la AGTSyP.
Y si se trata de dar una solución de fondo al subte también tenemos opinión: no al aumento de tarifa; que se vaya Roggio, que se abran e investiguen las cuentas y se congelen sus patrimonios, por haber vaciado el subte. Que el Estado garantice el servicio con fondos de los “que se la llevan en pala”, bajo gestión de los trabajadores ¿Qué no hay plata? Para el pago multimillonario del cupón PBI a los especuladores sí hay y mucha.

Nuestra propuesta
Que se abra el debate en la base con asambleas de líneas. Y mandatos al cuerpo de delegados para poner en marcha un plan de lucha y movilización por la paritaria ya y la personería a la AGTSyP

AGRUPACIÓN TRABAJADORES DE METROVÍAS

jueves, 13 de septiembre de 2012

BASTA DE PARCHES: QUEREMOS PARITARIAS


Que se paguen los días caídos a todos los compañeros

A quince días de la huelga, la situación es absolutamente inestable. El tan meneado traspaso de jurisdicción del servicio está congelado. La cuestión del destino de la concesión, de los subsidios y de la tarifa lejos de zanjarse, sigue siendo motivo de guerra entre el gobierno nacional y el de la ciudad. A tal punto que la reunión tripartita por la regulación del trasporte metropolitano pasó a cuarto intermedio empantanada por este tema. En este cuadro, el desbloqueo de un depósito bancario de subsidios de Nación respondió a una orden de una jueza del fuero porteño, al sólo efecto de que se pagaran los sueldos para evitar reabrir la huelga. La jueza declaró que no tenía potestad para opinar en el tema de fondo -esto es sobre el traspaso. Y el gobierno macrista aclaró que acataba la gestión, pero que no modificaba su postura sobre el subte.

Como consecuencia de todo esto, el “acta complementaria” firmada el 29 de agosto por Metrovías y la UTA (que pretende ordenar las cláusulas de los acuerdos logrados -por vías separadas- por ese gremio y la AGTSyP durante la huelga) tiene un carácter provisorio y precario. Allí se dice que se pagarán los sueldos con un aumento de 23%, se aumentarán los días de algunas licencias y se pagará una suma extraordinaria no remunerativa, por única vez, que irá entre 2.100 y 3.200 pesos según las categorías. La precariedad del acuerdo tiene varios componentes. No es un acuerdo paritario, ya que la negociación paritaria ha quedado postergada, en principio, hasta diciembre. Además, estas actas no han sido homologadas por autoridad laboral alguna, por lo cual tampoco se paga el retroactivo correspondiente al vencimiento del convenio el pasado febrero. Fuera de la cuenta de subsidios que fue liberada, nadie sabe de dónde saldrá en el futuro el financiamiento de sueldos y mantenimiento. Metrovías ha declarado que el servicio es deficitario por la caída del número de pasajeros. El subsidio de Nación se corta en diciembre, lo que conduce a un hipotético nuevo aumento del pasaje, que es a su vez impracticable sin un acuerdo más general sobre el valor del trasporte ferroviario y automotor metropolitano. Y esa vía está hoy bloqueada por la puja Cristina -Scioli- Macri acerca de quién aplica la sintonía fina.

En este cuadro, se ha montado por parte de Metrovías y la UTA una provocación contra los trabajadores huelguistas. A los carneros de ese gremio no se le descontaron los días caídos, por lo que cobran este mes de 2.000 a 3.000 pesos más que los huelguistas. Ante semejante injusticia, la directiva kirchnerista de la AGTSyP ha lanzado una campaña planteando “Yo no quiero un plus carnero”, revelando una profunda impotencia ante el golpe de la patronal y la patota contra los luchadores del subte, así como una total falta de voluntad política para defender la AGTSyP.

La base tiene otro sentimiento, no pusimos el cuerpo diez días en los túneles para que los carneros se lleven el premio. Es que la directiva de Pianelli y Segovia -yaskista uno y más cerca de Moyano el otro- coinciden en la campaña “que Macri se haga cargo” y, en la misma medida, renuncian a enfrentar al gobierno nacional, que coloca las fichas del subte en el casillero de Fernández -CGT Balcarce. La lucha para que los trabajadores del subte sean protagonistas de una salida a esta crisis es integral: que se pague a todos el mismo sueldo, que se reinicie la paritaria ahora y no en diciembre, no al tarifazo, apertura e investigación de las cuentas de Metrovías, reconocimiento ya para la AGTSyP, que demostró sobradamente que es la única representación genuina en el subte.

Impulsamos el debate en asambleas de sectores, entre delegados y activistas, retomar la bandera del 28% y el 2% por antigüedad, no olvidemos que estuvimos cinco meses con un 15% y ahora un 23% que nadie aprobó -el que, además, vence en diciembre. Basta de parches, queremos paritarias.


Christian Paletti

viernes, 31 de agosto de 2012

La voz de los huelguistas


“El primer paso es el reconocimiento de nuestra personería”

Luego de la huelga de los diez días, la crisis del subte no se ha cerrado. La reunión tripartita, del gobierno porteño y el bonaerense con Randazzo para resolver sobre el transporte metropolitano, quedó empantanada por el diferendo sobre el subte de kichneristas y macristas. Lo que se habría liberado son los fondos depositados por Nación, a efectos de evitar un nuevo conflicto por el pago de sueldos. No hay certezas sobre la paritaria y el aumento salarial para los trabajadores. Es hora de hablar con los protagonistas de la lucha. Entrevistamos a Charly Pérez, delegado histórico del Taller Rancagua, y a Christian Paletti, delgado del Taller San José de la Linea C.
Charly Perez

-¿Cuáles fueron los elementos más destacados de la huelga?

Christian: En principio, destacar los diez días de huelga por parte de los trabajadores, poniendo el cuerpo en un plan de lucha por nuestras paritarias (28% de aumento, licencias y reivindicaciones de sectores). Luego, la pelea entre los dos gobiernos para ver quién carga con el peso de los ajustes: aumento de tarifas, ataques a las condiciones laborales, paritarias a la baja. Ninguno quiere hacerse cargo de quince años de vaciamiento.

Finalmente, fue de mucho peso el papel de la comisión directiva de la AGTSyP, que se sumó a la campaña de los K, con el slogan “Macri, hacete cargo”. Así, la lucha paritaria quedó subordinada al reclamo por el traspaso del subte a manos de ese derechista privatizador. Con esa línea, la huelga empezó a entrar en un callejón sin salida.

Charly: El primer plan de lucha en mayo había desembocado en la resolución de un paro por 36 horas. Pero la directiva adhirió a la suspensión hasta agosto, acordada por la UTA, Metrovías y gobierno, por una suma fija a cuenta. Esto provocó un rechazo de la base, que quería una paritaria y no compromisos precarios, y estaba dispuesta a profundizar la medida. Fue una salida a favor del gobierno que trataba de evitar un paro general del subte en medio de la crisis económica y de su pelea con el macrismo.

-¿Cuál fue el resultado de la huelga?

Christian: La situación fue muy frustrante, el paro se volvió monótono y estático. Ni Macri tomaba el subte ni el gobierno nacional intervenía y la huelga no se levantaba porque no había resultados. Entonces apareció un acta precaria, un acuerdo no paritario con Metrovías y la Ciudad, resignando el tema salarial y centrado en licencias y categorías.
Christian Paletti

Ya desde marzo, cuando venció nuestra paritaria, veíamos una conducción predispuesta a la derrota, esquivando la lucha salarial y sin movilizar al gremio. Luego en mayo, aceptó una postergación de la tratativa, levantando un plan de paros que veníamos sosteniendo y otorgándoles tiempo a todos los actores del poder (Estado, patronal Metrovías), llevándonos a una situación mucho más compleja y que es lo que está pasando ahora.

Charly: El alineamiento con los K no ha dejado nada. Sólo el haber sido utilizados en una lucha entre patrones, con vistas a las elecciones de 2015. Se debería haber mantenido la lucha por la paritaria. El terreno del desgaste fue preparado incluso con las propuestas de Lubertino y la jueza Vergara. Fueron maniobras kirchneristas para salir por la tangente, evitarle al gobierno nacional hacerse cargo y sólo mantener una presión sobre Macri. El gobierno no le tiró ni un hueso a la conducción del gremio, a pesar de que fueron a la Rosada en medio de la huelga. El gobierno jugó al desgaste.

-Ustedes, ¿qué proponían?

Christian: Los activistas de ATM (Agrupación Trabajadores de Metrovías) proponíamos sacar la lucha a la calle, como por ejemplo acompañar el paro, a los días de haberse iniciado, con una gran marcha popular con diferentes sectores hacia ambos gobiernos, ya que ellos son los responsables directos que tienen que dar la salida a esta situación.

Lo que faltó fue una dirección con convicción de llevar a los trabajadores a la victoria en la lucha por el salario, en medio de una inflación aproximada del 30%.

-La base votó la suspensión de la medida…

Christian: Sí, la mayoría. Los compañeros estaban insatisfechos, pero no veían la salida, era una encerrona. Además, se dejó correr una división entre los que recibieron un aumento de categoría y los que no, en lugar de defender la unidad alrededor del programa votado por la base.

Charly: Los compañeros estuvieron con una moral alta, serena y decidida. Hay gran reserva de lucha en los trabajadores. La patronal y ambos gobiernos jugaron al desgaste y la desmoralización de los trabajadores, para sacarnos del escenario político, cuando se está cayendo el sistema de las tercerizaciones y los subsidios. No debemos ser carne de cañón de esos intereses.

-¿Una reflexión final?

Christian: Hay que ser independientes del Estado y de los dos gobiernos, para seguir organizando y luchando por nuestras paritarias. Asambleas en todos los sectores, ya que el trabajador de subte tiene la convicción de luchar por sus derechos e intereses, y que hoy es el 28%, las licencias y las mejores condiciones laborales.

Charly: En lugar de jugar en la pelea patronal, los trabajadores tenemos que luchar por el control de los trabajadores, con poder de veto sobre el destino de los fondos y el funcionamiento del subte. Y el primer paso fundamental es el pleno reconocimiento y la personería gremial, que no es más que aceptar lo evidente: que la AGTSyP es la organización que los trabajadores del subte reconocen como su sindicato.

La crisis continúa


Conferencia de prensa de AGTSyP
Ante el temor de una nueva huelga del subte, se reunió, finalmente, la Agencia de Transporte Metropolitano, integrada por la Nación, por la Ciudad y por la provincia de Buenos Aires. El kirchnerismo y el macrismo arribaron a un acuerdo precario por el cual se liberan los 124 millones de pesos que la Nación había depositado en una cuenta especial desde enero. La medida fue precipitada por una jueza que ordenó a la Ciudad el uso de esos fondos -ante la resistencia de ésta a hacerlo-, por considerar que era una maniobra de la Nación para obligarla a hacerse cargo del subte.

Se acordó que esos 124 millones serán usados por Metrovías para gastos operativos y de mantenimiento; entre ellos el pago de los salarios hasta diciembre, que incluiría, se supone, el aumento del 23% firmado por la UTA. Con esos fondos, también, Metrovías repondría las formaciones que había sacado de circulación por falta de mantenimiento. De esta forma, los dos gobiernos y la empresa pretenden patear para adelante la crisis y postergar una nueva medida de fuerza de los trabajadores.

La efectivización del cuestionado pago de los sueldos ha dado lugar a fuertes maniobras. Ocurre que al final de la huelga de diez días, los sindicatos habían firmado actas distintas. La AGTSyP había pactado una suma fija, para cubrir el pago de los días de huelga. En cambio, la UTA, que saboteó el paro, firmó un 23% de aumento, aclarando que su cobro efectivo estaría subordinado a que aparezca el financiamiento -que es lo que acaba de suceder. Pero como la paritaria estaba vencida desde marzo, corresponde un cobro retroactivo, que no aparece; porque la paritaria como tal quedó una vez más postergada para fin de año. Un trascendido -muy irritante y que puede abrir un conflicto- dice que Metrovías no descontaría los días a los trabajadores afiliados a la UTA, que terminarían cobrando el mes completo además de los 2.000 a 3.000 pesos de suma fija. De ese modo, se crearía la situación absurda de que quienes consiguieron con la huelga el aumento, cobrarían menos que los carneros. A esto se le suma que Metrovías estaría ya incumpliendo el acuerdo referido a las vacaciones. Es indudable que de parte de ambos gobiernos y de la empresa existe la clara intención de salir al rescate de la UTA, que salió golpeada de la huelga anterior.

El acuerdo precario tiene como plazo de vencimiento en diciembre. Es que el acta firmada por la UTA vence ese mes y deberá rediscutirse la cuestión salarial. Pero, además, se acabarían por completo los subsidios de la Nación. A esto hay que agregarle que la cuestión de fondo, referida a la transferencia del servicio a la Ciudad, sigue sin resolverse. Macri sigue insistiendo que no se hará cargo del subte si el gobierno nacional no hace las inversiones comprometidas; pero éste afirma que la transferencia ya ha sido realizada. Es posible que el tema lo termine resolviendo la Justicia.

La dirección kirchnerista de la AGTSyP participa en esta crisis como apéndice del gobierno nacional. Ha decidido hacer suyo el reclamo de que “Macri se haga cargo” sin aportar ni una sola prueba de por qué sería conveniente para los trabajadores y para usuarios que eso ocurra. No plantea el reclamo de la inmediata personería gremial para el sindicato, siendo que la huelga de diez días dejó claro quién representa a los trabajadores del subte. Y esto con el único propósito de evitar un choque con el kirchnerismo, que tiene su propia alianza con la UTA. De seguir así las cosas, llegará fin de año sin que el sindicato tenga su personería y sin que los trabajadores tengan su paritaria.

Los términos de la pelea entre el kirchnerismo y el macrismo se reducen a quién paga el costo político de aplicar tarifazos a los usuarios y ajustes salariales a los trabajadores. Se trata de una disputa ajena a los trabajadores del subte. Es necesario un cambio de rumbo, sacar un balance de la última huelga y votar un plan de lucha por la personería para el sindicato y por la firma de una paritaria que permita, como mínimo, recuperar lo perdido por la inflación en estos últimos años.

G.S.

viernes, 24 de agosto de 2012

Que se discuta un balance de la huelga


Por el otorgamiento inmediato de la personería gremial y la reconvocatoria a paritaria

¿Qué nos dejó la huelga de diez días del subte?. Se salió al paro por 28% de aumento al básico, 2% por año de antigüedad, aumento de licencias y viáticos y categorías para boleteros, limpieza e instalaciones fijas. Se levantó la huelga con un acta firmada entre la Asociación Gremial de Trabajadores de Subte y Premetro (AGTSyP) y la empresa en la sede de la subsecretaría de Trabajo de la Ciudad. El acuerdo establece dichas categorías y una ampliación en algunas licencias, como días por nacimiento, por adopción, un día más por cada semana de vacaciones y una ampliación en el pago por enfermedad una vez vencido el plazo normal de cobertura. Todo esto en un acta “ultra precaria”, como la caracterizan los propios firmantes del sindicato, que no está homologada. Los funcionarios macristas plantean que corresponde que lo haga el ministerio nacional y se desconoce si el pago de los días caídos está en firme o depende de fondos que Metrovías debe gestionar.

Aunque la conducción presente las licencias como importantes conquistas y que signifique un avance real para los que asciendan de categoría, es innegable que hemos salido sin aumento de salario, sin paritaria y sin fecha para reunirla. La dirección del sindicato, que proclama su kirchnerismo por todos los medios, no logró lo elemental: que el gobierno kirchnerista nos reconozca como sindicato para negociar paritarias, esto como concesión a la burocracia de la UTA y de la CGT Balcarce. Sin capacidad para firmar convenio, estamos en un callejón sin salida; no se entiende el beneficio que saca la dirección kirchnerista de su kirchnerismo. El gobierno kirchnerista balconeó nuestra lucha sin apoyar a la dirección kirchnerista, y hasta se dio el lujo de mojarnos la oreja al recibir a la CTA kirchnerista de Yasky, que estaba acompañada por dirigentes kirchneristas del sindicato del subte, sin mencionar la huelga del subte que se desarrollaba delante de sus ojos en medio de una conmoción social por falta de transporte. La dirección sindical del subte orientó la huelga contra Macri, cuando la facultad de dar la personería es del gobierno kirchnerista nacional.

Si el subte pasara a la Ciudad, tendríamos de patrón a Macri y a Roggio, pero el derecho al convenio colectivo depende de la señora Kirchner, que teje alianzas con Gerardo -Batallón 601- Martínez, pero no con los reclamos de los trabajadores del subte. Desde el comienzo del período paritario en mayo, la dirección sindical fijó como objetivo propio, y así lo declaró, la obtención de licencias y no el salario, que siempre consideró como un tema que discute la UTA. Pero este no era el mandato de las asambleas y delegados que fijaron el reclamo central del 28%, que de acuerdo a la ley, homologa el ministerio de Trabajo K. Así y todo, tampoco obtuvimos el doble franco, o los días pagos para trámites. Pero fuera de ello, la base no tenía las mismas prioridades que la dirección. Una primera propuesta, cuatro días antes del levantamiento de la huelga, se rechazó masivamente en las asambleas de líneas, por su carácter precario, transitorio y por fuera de la paritaria. Primaba la sensación de que el subte quedaba marginado del proceso nacional de firmas de convenios y aumentos salariales – una ‘sensación’ acorde con la realidad.

La directiva de AGTSyP entró a la huelga con un paro de fin de semana, luego del anuncio de un paro de la UTA que nunca se produjo. Se centró en el reclamo de unas licencias, resistiéndose a pelear en serio por el salario y la paritaria, que dejó en manos de la UTA, que tampoco encaró esa negociación, porque subordina el reclamo a que primero arreglen Ciudad y Nación el traspaso. Y luego, cuando los bloqueos provocados por la patronal, el gobierno nacional y el de la Ciudad empantanaron toda negociación, colocaron la lucha en la línea kirchnerista de desgastar al gobierno de Macri, no en lo más conveniente para los trabajadores. Macri se ‘desgastó’, pero los trabajadores no sacaron nada, ni un premio consuelo, esto porque los K no quieren dar la personería al sindicato del subte. ‘Macri hacete cargo’ no es un reclamo útil, porque la personería y la homologación de los convenios de trabajo dependen de Tomada y CFK. Este último aspecto es fundamental, incluso cuando el conflicto dejó en claro que la representación genuina de los trabajadores del subte es la AGTSyP. Pero Tomada y Randazzo juegan en el equipo de Fernandez de la UTA, uno de los animadores de la organización de una CGT Balcarce.

Muy aleccionador también el papel del moyanismo, que ni se dió por enterado de que había una huelga. Las visitas de Facundo a dirigentes de la AGTSyP apuntan a la trenza, no a la lucha. O la CTA de Yasky , el supuesto “paraguas protector” del sindicato del subte, que no movió un dedo por la huelga, que no le mereció ni un comunicado de apoyo y que promovió que en medio del paro visitaran la Rosada para llevar a Cristina su apoyo a la re – re.El cargo a la conducción del subte es haber entrado a una huelga con una política kirchnerista, no con una política obrera o sindical. Por eso tampoco sacó la huelga a la calle, ni reclamó un paro a Moyano, Yasky, Micheli y ¿por qué no? a los burócratas de Balcarce. La directiva se opuso terminantemente a la propuesta de llamar a obreros y usuarios a una marcha a la jefatura porteña y a Plaza de Mayo.

La dirección del sindicato impulsa ahora una presentación en la OIT contra Macri, que es puro palabrerío, pero no contra Tomada, cuando éste tiene el resorte del otorgamiento de la personería. Y postergan el pedido de la personería, amparados en solicitar una compulsa con la UTA sin fecha, para ver quien tiene más afiliados.

La UTA, perteneciente a la CGT “Balcarce”, ha salido debilitada, hay desafiliación en sus filas. Quedó marginada de la huelga más grande de la historia del subte. Podemos asestarle un golpe definitivo, incluso con una afiliación masiva. Pero el propósito de este golpe final debe ser claro: la personería y el derecho a la paritaria.

La vía del apoyo al Estado patrón es una vía de derrota. Que las tareas pendientes y el futuro de la AGTSyP dependen por entero de su independencia política. Debatamos este balance en todas las líneas, y como conclusión un emplazamiento al gobierno nacional para concretar la paritaria que no tenemos.

S.V.

viernes, 17 de agosto de 2012

Un desenlace precario, una conclusión política


La gran huelga del subte

La gran huelga de diez días se levantó con un acuerdo provisorio, que incluye un aumento de días de licencias por vacaciones y por razones particulares, junto a una categoría más para boleteros y trabajadores de limpieza. Pero el trascendido de que contempla un aumento de 23% en los sueldos es falso. Corresponde a una maniobra de la UTA, una de las tantas que abundaron para bombardear la huelga. Esa treta consistió en mostrar un acta donde dicho aumento quedaría condicionado a la obtención de recursos que la patronal hoy niega tener. El compromiso efectivamente firmado sólo contempla pagar una suma por única vez, como compensación de días caídos. Pero incluso en este punto, también se encuentra condicionado: para cumplirlo, Metrovías “requerirá los fondos que sean necesarios para ese fin”. En pocas palabras, ni aumento salarial, ni paritaria, -las dos cuestiones que motivaron, una semana atrás, el masivo rechazo por la base de una propuesta similar. Además, es de una precariedad que hace dudar del cumplimiento de estos puntos.

El kirchnerismo y la huelga

La explicación de tan frustrante resultado reside en el trabajo tenaz de aislamiento y liquidación de la huelga por parte de los gobiernos de Cristina Kirchner y Macri, al extremo que los trabajadores no veían salida a un esfuerzo tan prolongado. Debe destacarse, en primer lugar, el papel del gobierno nacional, el que -autoproclamándose popular- le dio la espalda a los trabajadores en todos los sentidos. El ministerio de Tomada, que históricamente fue el ámbito de todas las negociaciones del subte, le cerró las puertas a la AGTSyP, convirtiéndolo en el único gremio sin discusión convencional en el país. Además, persistió en el desconocimiento de la personería gremial a un sindicato que probó ser el único con autoridad sobre los trabajadores del subte. Obsérvese que, por primera vez, la UTA tuvo que pasar a firmar el acta que la AGTSyP había acordado previamente, reconociendo públicamente que sólo ésta podía levantar el paro.

El estado mayor kirchnerista azuzaba a la directiva del sindicato del subte contra Macri, negándole al mismo tiempo cualquier ámbito para llevar adelante la negociación colectiva que podía darle salida a la huelga. Esta estrategia perversa no tuvo otro propósito que desarrollar una (falsa) polarización política con la derecha (Macri), por un lado, y de llevar a un desgaste la lucha del sindicato del subte y golpear a su organización independiente, por el otro. Mal que le pese a la filiación kirchnerista de los principales dirigentes de la AGTSyP, no hay que olvidar, ni por un momento, que la UTA de Fernández es un puntal de la ‘CGT Balcarce’, la central obrera que el gobierno pretende convertir en su sucursal directa.

El kirchnerismo justificó su ninguneo con el argumento de su “no incumbencia” en el subte, a partir del traspaso que Macri aceptó en enero pasado. Pero, en verdad, los que decían no poder “sentarse” a negociar -los K y Macri- lo vinieron haciendo sin problemas durante todo el período anterior al estallido de la huelga. Los diarios han relatado, en estos días, que a fines de julio se encontraba cerrado un acuerdo entre los dos gobiernos por el traspaso, con un paquete de inversiones, endeudamiento y, naturalmente, la “cuestión tarifaria”. Sin embargo, CFK lo habría congelado, con la exigencia de “que Macri primero solucione la huelga” (Clarín, 12/8)-”la huelga”, no las aspiraciones obreras. El kirchnerismo, en suma, le exigió al jefe del PRO que hiciera el trabajo sucio contra los trabajadores. Con toda seguridad, pasado el conflicto, los K y Macri volverán a sentarse, para intentar una ‘salida’ a costa del salario de los trabajadores, por un lado, y de los usuarios, por el otro.

Esta tarea de aislamiento de la lucha fue completada por las centrales sindicales, que ni se asomaron a la huelga más importante del último período. La CTA de Yasky, que se atribuye un falsificado padrinazgo sobre el subte, no sacó ni un comunicado. Moyano, que mostró colmillos opositores en Plaza de Mayo, se va al mazo cuando la lucha obrera llega más allá de las bravatas en los medios o las chicanas judiciales. Una movilización callejera de sindicatos y organizaciones populares, que hubieran golpeado las puertas de ambos gobiernos, habría destrabado en un par de días el obsesivo “gran bonete” con que fatigaron, tanto los macristas como los kirchneristas, a toda la población.

Macri, por su lado, recogió el guante del kirchnerismo y salió al ruedo de la polémica sobre la política de subsidios y el derrumbe de los trasportes bajo el gobierno K. Lo hizo con toda la hipocresía de los que compartieron dicha política, mientras sirvió para rebajar los costos capitalistas con recursos del Estado. Pero con más energía aún, el macrismo intentó demostrar que está dispuesto a imponer el orden y quebrar huelgas. Para ello, copió el libreto que los K ya habían usado contra las huelgas de camioneros y aeronáuticos: aplicar multas al sindicato y amenazar con la quita de la personería.

La conducción de la AGTSyP no supo desmarcarse de esta polarización y adoptar un curso independiente. Su alineamiento kirchnerista los condicionó para no desarrollar un emplazamiento a los poderes públicos, que garantizara la firma de una paritaria. La perfidia K los empujó a fondo en la campaña “Macri hacete cargo” y les soltó la mano cuando la carrera con el macrismo se acercó al precipicio. No se sabe qué le dijeron a Pianelli en la reunión de trasnoche con la cúpula del gobierno en la Rosada, pero todo hace pensar en algo así como: “Hasta aquí llegamos, levantá la huelga como sea”.
 
En la mañana de su levantamiento, la viceministra Rial fue con los tapones de punta contra la huelga. La propuesta de convocar a una movilización popular que reclamara a ambos gobiernos la convocatoria a la paritaria- que los compañeros de ATM plantearon y que empezó a difundirse en los túneles- fue fuertemente resistida por la conducción del sindicato, porque “no querían otro enemigo aparte de Macri”. No vieron -ni quisieron ver- que, al ningunear la paritaria, el otro gobierno hacía rato que estaba sentado en la vereda de enfrente de la huelga. Los diarios abundan en encuestas que demostrarían que la imagen de Cristina caía con la de Mauricio. En esas condiciones, los K forzaron el levantamiento de la huelga, a sabiendas de que quedaban en el camino reivindicaciones cruciales.

Las perspectivas

Es cierto que el precario compromiso firmado fue precedido por consultas a la base en las líneas, en algunos casos con la forma de asambleas. Pero en el clima creado por diez largas jornadas bajo tierra y el bloqueo político de toda salida por parte de las corrientes hegemónicas, la mayoría aceptó el fin de la huelga. La asamblea conjunta de la línea B y el taller Rancagua votó en contra del levantamiento y por mantener el pliego de partida: 28% de aumento, 2% por año de antigüedad y aumento en viáticos y licencias. Los compañeros volvieron al trabajo, pero la herida quedó abierta. La paritaria y el aumento salarial quedaron pendientes. El financiamiento y el traspaso del subte, no resueltos, le dan a este desenlace una gran inestabilidad. La completa incertidumbre en relación a la cuestión del salario deja abierta una intensa deliberación en los túneles.

Conclusiones

La huelga del subte ha concentrado todos los elementos de la crisis política, y toda la clase obrera debe sacar sus conclusiones. La “controversia del traspaso” es sólo la envoltura de otra crisis: la del régimen de subsidios y rescate de los privatizadores, que los gobiernos capitalistas pretenden remontar a costa de tarifazos y del salario de los trabajadores de los servicios públicos. En esta línea, el movimiento obrero del subte -que arrancó en la última década conquistas fundamentales- es un objetivo estratégico. Los K y los Macri (la oposición patronal) no difieren en estos objetivos, sólo pretenden dirimir las cargas políticas del “ajuste” en función del desenlace de esta crisis y de la lucha por la sucesión. El derrumbe del ‘modelo’ de los Roggio-Cirigliano no tolera la menor autonomía de los sindicatos: la presión del Estado sobre los sindicatos se ha redoblado, y más que eso, cuando se trata de aquellas organizaciones obreras que han emergido de luchas y de una oposición tenaz a la burocracia sindical tradicional. En el subte, la defensa de las conquistas salariales y laborales en peligro plantea, como nunca, la cuestión de su independencia política frente al gobierno y todas las variantes patronales.

S.V.

jueves, 9 de agosto de 2012

EL PARO DEL SUBTE SIGUE FIRME


Una crisis que ha dejado de ser subterránea

Asamblea de la B rechazando la propuesta anti-paritaria.
A esta altura, no caben dudas de que la parálisis del servicio del subte está determinada por la crisis política, que tiene como una de sus manifestaciones el enfrentamiento del gobierno nacional con el de la Ciudad. Los trabajadores fueron empujados forzosamente al paro al no recibir por parte de la empresa, ni de ninguno de los dos gobiernos, propuestas para firmar un acuerdo paritario. Que esta situación se mantenga sin alteraciones durante días, a sabiendas de que la parálisis del servicio del subte crea un caos urbano fenomenal, es la prueba más clara de que tanto en la trinchera kirchnerista como en la macrista están decididos a jugar con fuego.

El paro de los “metrodelegados” se extiende en el tiempo sin que reciban la propuesta de una negociación paritaria. La única en danza no reunía condiciones mínimas de seriedad: consistía en una negociación con una jueza, que supuestamente iba a habilitar el uso de los fondos depositados por el gobierno nacional en una cuenta de la Ciudad, pero a los que la empresa Metrovías no puede acceder si previamente Macri no toma posesión del subte. Con el uso de esos fondos, la jueza y la empresa proponían un aumento salarial del 23 % pero sólo hasta diciembre. Luego nadie sabe cómo seguirá, ya que a fin de año la Nación quitará por completo los subsidios al subterráneo.

La directiva kirchnerista del sindicato del subte exploró la posibilidad de hacer pasar esta propuesta informal, a pesar de que estaba muy lejos de representar un acuerdo paritario. En las líneas, los trabajadores mostraron un rechazo mayoritario. En la línea B y en el taller Rancagua la oposición fue abrumadora; en la A también ganó el rechazo y en las otras líneas las votaciones fueron muy divididas. Antes de que se termine de resolver, la propuesta de la jueza ya era papel pintado. Los hechos fueron importantes para revelar el espíritu de lucha de los trabajadores y las tendencias a la capitulación de una directiva que trabaja alineada con el gobierno nacional. Por su parte, la UTA, que no está convocando al paro, adelantó que se oponía a la propuesta elaborada por la Justicia y amenazó con convocar ella misma a un paro. La maniobra apuntó a mantener el monopolio de la firma del convenio colectivo.

Al rechazo por abajo le siguió la crisis por arriba. Ninguno de los dos gobiernos mostró interés en suscribir el acuerdo, y las negociaciones volvieron a foja cero. Sin el concurso de los gobiernos es imposible un acuerdo paritario. Y cualquier aumento, que no tenga ese carácter, es absolutamente precario y por lo tanto inaceptable. De esto son conscientes los trabajadores del subte. Luego de diciembre, se acaban los subsidios y ningún gobierno se hace responsable de cumplir acuerdo alguno.

Contra trabajadores y usuarios

En las negociaciones en curso, trascendió que el gobierno nacional podría otorgarle a la Ciudad las garantías para un préstamo del Banco Mundial. Pero ese endeudamiento no puede ser utilizado para gastos corrientes (salarios). Metrovías, que denuncia que trabaja a pérdida, requiere nuevos subsidios o mayores tarifas. Como el gobierno nacional congeló los subsidios, ante una crisis fiscal de dimensiones colosales, y la Ciudad dice que no tiene fondos, sólo queda el camino del tarifazo. Pero debería generalizarse al conjunto del transporte público, pues de otro modo produciría una caída de los pasajeros y, por consiguiente, de la recaudación. Ninguno de los dos gobiernos quiere asumir la responsabilidad de dar el primer paso contra los usuarios, aunque ambos comparten cuál es el camino que tienen que recorrer.

Los trabajadores tienen el desafío de enfrentar esta crisis dotándose de una política independiente. Los términos de las salidas de los dos gobiernos van contra los trabajadores, a quienes se les niega la negociación paritaria, y contra los usuarios, a los cuales se les quiere enchufar un tarifazo. Junto a la huelga, es necesario explicar lo que está en juego y tomar la iniciativa, convocando al conjunto de los trabajadores y usuarios a una lucha conjunta. Sería de un acierto enorme que los metrodelegados convoquen una manifestación, invitando a los usuarios, para reclamarles a los dos gobiernos una negociación paritaria que cubra sus reclamos y rechazar el tarifazo. Es el modo de abrir una salida en los términos de los intereses populares.

G.S.

martes, 7 de agosto de 2012

CONTINÚA EL PLAN DE LUCHA


Comunicado de la Agrupación Trabajadores de Metrovías

En el tercer día de paro del subte, la huelga cobra fuerza. Una serie de sectores ha dado mandato para que se mantenga el paro, incluso durante eventuales negociaciones que se abran, para evitar todo tipo de maniobras por parte de la patronal o de autoridades de gobierno.
Asamblea en línea B informando las novedades.
Se ha afirmado el reclamo del 28% de aumento al básico, en la convicción de que no se puede tolerar una rebaja salarial en sueldos con paritaria vencida hace 6 meses y en un año de 30% de inflación estimada. También se ha planteado que el pago de los días de huelga es una condición.
Declaramos que el nuevo accidente ferroviario, con 35 heridos en el Mitre, el día que Randazzo anunciaba el tarifazo, es otra lamentable prueba de que el sistema de transporte basado en subsidios a empresarios inescrupulosos ha tocado fondo, exactamente como lo vienen denunciando los trabajadores del subte. El gobierno huye para adelante, manteniendo a estas mafias en el gerenciamiento del transporte y reemplazando los subsidios por tarifazos, que golpean al conjunto de la población trabajadora. Se reafirma así el planteo obrero: hay que poner la plata para renovar el subte y para garantizar un sueldo y condiciones de trabajo dignas para sus trabajadores. La plata está, como lo demuestran los 2500 millones de dólares que se acaban de pagar a los buitres financieros. El ahora ultra K “gerenciador” Roggio, viene derivando desde hace mas de una década los subsidios estatales a sus negocios privados, mientras el subte se cae a pedazos. Que se lo investigue y se determine el destino del dinero y los costos reales del pasaje. Ningún aumento de tarifa, que pague con su patrimonio.
Si no hay respuesta a nuestros reclamos es porque kirchneristas y macristas se matan por imponer al otro la aplicación del ajuste con el que ambos coinciden. La huelga del subte es el factor decisivo para que se destrabe este juego del ‘gran bonete’, como lo fue, a su turno, la de los estatales y docentes bonaerenses. Llamamos a todos los compañeros a abrir este debate, defender la independencia política y los métodos de lucha de la clase obrera. Y a resolver todo como sabemos hacerlo, en asambleas de las bases.
¡Fuerza compañeros!


Por ATM
Christian Paletti 1562079415
David Carballo 1540297187
Carlos Taborda 1531851740
Charly Perez  1564826684
Fabian Tevez 1562630956
Ariel Rocchetti 1558429656
(Delegados AGTSyP)

miércoles, 1 de agosto de 2012

ANTE EL ANUNCIO DEL PLAN DE LUCHA POR LA PARITARIA

Comunicado de la Agrupación Trabajadores de Metrovías

Asambleas en las cabeceras para decidir genuinamente
Luego de 70 días estériles de postergación de la paritaria, los trabajadores enfrentamos la situación de un paro por tiempo indeterminado. Agotados todos los plazos, no hay respuesta a nuestra demanda de 28% de aumento al básico, 2% por año de antigüedad y mejoras en viáticos y licencias. El cuerpo de delegados acordó un paro de 24 hs el viernes si el jueves no hay respuestas positivas. Asambleas como la de taller Rancagua y taller San José, ratificaron dicha resolución, con el agregado de asambleas posteriores para decidir la conducta a partir del lunes próximo. Alertamos sobre el método de la conducción de AGTSyP, que desconoció estas posiciones votadas y convocó por los medios a un paro de fin de semana. Un método ya usado en conflictos anteriores, incluyendo esta paritaria, donde se levantan o modifican por TV, medidas votadas por la base en asambleas.
La situación es compleja porque el gobierno K y el de Macri se pasan la pelota sobre quien aplica el ajuste y se hace cargo del tarifazo. Los que pregonan “que Macri se haga cargo” no dicen cual es la ventaja de que un derechista privatizador tome el subte ¿Para que aumente más el pasaje o subvencione a Roggio con más subsidios? Ambos están tomando a los trabajadores y a los usuarios como chivo expiatorio para presionar por sus intereses. Nuestro reclamo es a la patronal: Metrovías debe pagar el aumento. Si la “levantó en pala” durante 15 años y si maneja negocios millonarios con el gobierno, ¡que la ponga!
Para enfrentar esta pelea con la mejor de las posibilidades, ni Macri ni K ¡Los trabajadores! Que sean las asambleas de línea y la asamblea general soberana, las que voten las medidas y las únicas autorizadas para decidir cuándo y cómo se levantan. Si la conducción se enrola con el bando K de este conflicto, que lo explique y se subordine a la decisión democrática de la base.

El lunes 6 todos a Comodoro PY, 9 hs por JUSTICIA POR MARIANO!!!

Por ATM
Christian Paletti, Charly Perez, Carlos Taborda, Ariel Rocchetti y Fabián Tevez

martes, 24 de julio de 2012

¡Vamos la AGTSyP! Por nuestros reclamos y nuestro plan de acción

Ante el tarifazo en marcha

El anuncio de Randazzo, congelando los subsidios, aumentando las tarifas del transporte y trasladando a las provincias y municipios la responsabilidad sobre mayores costos, constituye la puesta en marcha del tarifazo. La “tercerización” de futuros aumentos a gobernadores e intendentes, apunta a la preservación de Cristina respecto del costo político de su aplicación. El próximo paso será la generalización del aumento, con la eventual excepción de los que documenten pobreza extrema. Con esto queda saldada la polémica en el subte sobre la campaña “que Macri se haga cargo”. Ha quedado claro que se trata de una política nacional. La intención del gobierno siempre fue que Macri se haga cargo … del ajuste; así lo entendió el propio ingeniero cuando aplicó un tarifazo del 127%. Si dio marcha atrás, fue porque la masacre del Sarmiento reveló lo que se venía, inversiones millonarias para reconvertir una empresa obsoleta y hacer frente a los aumentos salariales. Ahora los reclamos de aumentos de sueldos serán confrontados con los usuarios bajo el chantaje de que obligaría a aumentar el precio del boleto.
La intención política de Randazzo quedó clara al pegarle a Macri sin hacer una mención a los negociados de Roggio, quien ha pasado a ser un socio importante del gobierno en el manejo de los subsidios de casi la totalidad de los ferrocarriles. Al gobierno no  le interesa mejorar el desastre del transporte  con este decreto,  sino esmerilar las carreras políticas de Scioli y Macri. No debemos entrar en ese juego patronal.  ¿Cuál sería la ventaja para los trabajadores de que un privatista de derecha como Macri se haga cargo del subte? Ninguna.  Sin embargo con ese libreto se suspendió el plan de lucha por el salario en mayo y se dio una tregua de tres meses acordada con Tomada, Roggio y la UTA. Ahora el panorama es complejo: Roggio chantajea con un lock out retirando formaciones e incluso amenaza con dejar la concesión. Si “casi no pudo pagar el aguinaldo” como planteó, si no pone para repuestos, menos querría poner un peso para aumentos. El gobierno nacional menos aún, ahora que anunció el congelamiento de subsidios. Están creando el clima para pinchar la paritaria y que agradezcamos si nos dan el 18% que firmó la UTA para choferes ¿Esto contra una inflación del 25 a 30% anual? Por debajo de todos los gremios ¿Es ese el premio por jugar de chirolitas del gobierno?
La situación es suficientemente grave como para que la AGTSyP no espere cruzada de brazos y continuemos rehenes de la puja entre ajustadores. Está en juego nuestro futuro. Los estatales y docentes de la Provincia arrancaron el aguinaldo con la lucha ¿nosotros que esperamos? Hay que emplazar a la patronal y movilizar a la AGTSyP desde las bases. Con asambleas, una gran marcha  y un plan de paros progresivos si no hay respuesta. Por el 28% de aumento al básico, 2% por año de antigüedad y aumento de viáticos y licencias. “Nunca menos”.
Debemos oponernos al aumento de tarifa, porque nadie conoce los costos reales y su relación con los sueldos, o con la canasta familiar. Ante las amenazas de Roggio: ¡que se vaya! Un chupasangre que el propio De Vido denunció como beneficiario de “negocios” con el Estado. Que se abran las cuentas y se investiguen con control de los trabajadores. Que el Estado, tanto nacional como municipal, se hagan cargo del subte bajo gestión de los trabajadores. La plata está. Que dejen de mantener a los parásitos “acreedores”, pagándoles una “deuda” fraudulenta. Con el Boden 2012 que están por liquidar hay para  sueldos e inversiones para mejorar el subte. Que Roggio responda con su patrimonio millonario por toda la que se llevó dejando un subte hecho pelota.
Asambleas de línea para dar mandato a los delegados para que el plenario del 3 de agosto vote un plan de acción.
Agrupación Trabajadores de Metrovías

miércoles, 18 de julio de 2012

Denunciamos lockout de Metrovías con venia oficial


Macri, Cristina y Metrovías
La quita de circulación de 20 formaciones de trenes esconde un muy poco disimulado lockout de la empresa Metrovías, que empeorará más el ya muy mal servicio prestado por la empresa. Metrovías quiere un mayor aumento de la tarifa y que el gobierno de la Ciudad le transfiera los 108 millones de pesos de subsidios que fueron depositados por el gobierno nacional en una cuenta de la Ciudad, pero que Macri se resiste a usar para no aceptar de “hecho” la transferencia del servicio.
El silencio de Randazzo confirma las sospechas que el lockout patronal es una medida concertada con el gobierno nacional. Metrovías-Roggio hizo suya la consigna “de que Macri se haga cargo”  que tanto alientan desde la Casa Rosada, que teme que el dinero para la paritaria del subte que tiene que negociarse ahora la deba poner el gobierno nacional.  Benito Roggio tiene fuertes lazos con el kirchnerismo; es uno de los principales contratistas del Estado y la empresa UGOFE que integra maneja casi la totalidad de las líneas de trenes, con sus respectivos subsidios millonarios usados discrecionalmente.
Corre también la versión que como compensación de estos favores oficiales  Metrovías estaría dispuesta a renunciar unilateralmente al manejo de los subtes. Si esto ocurriese los subtes pasarían automáticamente a la empresa estatal de a Ciudad, SBASE, es decir, que el kirchnerismo lograría finalmente realizar la transferencia de los subtes a la Ciudad por la fuerza.
El lockout de Metrovías coincide con el reinicio de la negociación paritaria con sus trabajadores. Hace 2 meses atrás, al amparo del gobierno nacional, se logró un acuerdo precario que postergó la firma de la negociación paritaria. Con total seguridad Metrovías argumentará que no tiene los fondos para atender las demandas obreras.  
Denunciamos el lockout patronal y responsabilizamos a los dos gobiernos, el de la Nación y el de la Ciudad, por el deterioro creciente de la red de subterráneo, que presta un servicio deficiente e inseguro, como lo han manifestado sistemáticamente los trabajadores. Reclamamos la recisión del contrato de Metrovías, la investigación de las cuentas de la empresa, la estatización del servicio bajo el control de los trabajadores y un plan de inversiones financiado por el Estado.

G.S.

viernes, 11 de mayo de 2012

NI MACRI NI K: Hay que romper la parálisis de la paritaria


La paritaria del subte está estancada a dos meses y medio de haber vencido. Nuestra AGTSyP, luego de tres paros de acatamiento total, interrumpió el plan de lucha, sin tener nada todavía en la mano. Analicemos el motivo del estancamiento y la conducta a seguir de ahora en más.
El motivo de la parálisis es que todos se niegan a poner la plata para salarios. La pelea por el traspaso del subte a la Capital, es la pelea por quien aplica el tarifazo y el ajuste. El traspaso fue una iniciativa del gobierno de Cristina, por la necesidad del gobierno de eliminar los subsidios y con la intención de cargarle a Macri el tarifazo. Macri, tan ajustador como los K, entró por el aro y aplicó 127% de aumento al pasaje. Pero con la masacre del Sarmiento se frenó el ajuste en el resto del transporte y Macri echó para atrás. Toda la crisis consiste en que ninguno de los dos gobiernos quiere hacer punta con el tarifazo. Macri dice que ni loco, con la mitad del subsidio nacional y cero subsidio a partir del año, debería – amenaza - aumentar el pasaje a 5 pesos, lo que es imposible actualmente. Los pasajeros huirían en masa del subte. Cristina lo sabe, pero quiere hacer pagar a ‘Mauricio’ el mayor costo político posible. Por eso Tomada estira las reuniones y hace el teatro de traer a los macristas con la policía. Roggio llora, si no le dan más subsidios, no tiene para sueldos. La UTA declaró que el aumento tiene que salir de subsidios o de aumento del boleto. En ATM no estamos de acuerdo ni con uno ni con el otro. Lo primero es lo primero: Metrovías es la patronal y tiene que hacerse cargo de la corrección salarial. Como dijo Cristina “se la llevan en pala” – y se la vienen llevando desde hace  18 años -y mucho más siendo el único transporte que aumentó el 127% ¡Que la pongan!

Cuál es la posición de la AGTSyP
La voz oficial de la Directiva dice que Macri tiene que hacerse cargo del subte, lo declaran todo el tiempo y sacan afiches pegándole al ingeniero. Pero ¿Cuál es la ventaja de que un derechista privatizador como Macri pase a controlar el subte? Si lo hace será para aplicar otro tarifazo y más ajuste a los trabajadores ¿O acaso podría ser otra su política? Es para que haga eso que los K le quieren pasarle el subte. Además, en relación a la legitimación de la AGTSyP, no habrá ningún progreso, Macri va jugar con la UTA ¿o alguien piensa que prefiere a los sindicatos combativos? ¡Preguntémosle a los docentes de la capital! No vemos una sola ventaja en esa política, nada mejoraría, ni para los trabajadores ni para los pasajeros. Es un callejón sin salida.

Vamos por lo nuestro
Sumarse a la campaña del gobierno contra Macri, lleva a la AGTSyP a la parálisis. Quedamos entrampados en esta lucha entre ajustadores y privatizadores, ambos sostenedores de los negocios de Roggio, el Cirigliano del subte. En más de dos meses la propuesta salarial patronal es 0. Además  la AGTSyP es excluida otra vez de la paritaria, ninguneada como sindicato y entretenida con reuniones ministeriales de segunda en el “cuarto del fondo”.
La única manera de salir de esta trampa, es colocar la agenda de los trabajadores sobre la mesa, por el 28% de aumento, el 2% de antigüedad y el doble franco. Y que la AGTSyP pase a jugar en primera, estableciendo un plazo a fecha y luego pasar a profundizar nuestro plan de lucha. La línea B, taller San José y taller Rancagua, dieron mandato por asamblea de que si nos siguen boludeando, hay que ir a las 12 y 24 horas de paro. Es fundamental que el resto de los sectores se pronuncien a través de sus asambleas.
¡Vamos compañeros, que la AGTSyP pase al frente!


Agrupación Trabajadores de Metrovías

jueves, 26 de abril de 2012

Ante la bicicleta de Roggio, profundizar el plan de lucha


Los delegados de la Asociación Gremial de Trabajadores del Subte y Premetro (AGTSyP) resolvieron una nueva apertura de molinetes de 9 a 11 horas el martes y miércoles y un paro de 11 a 16 horas el jueves, una hora más que el jueves anterior, como continuidad del plan de lucha que entra en su tercera semana.

El reclamo de que el sindicato sea recibido por la patronal de Metrovías se acompaña de un pliego por 28% de aumento salarial, 2% por año de antigüedad y un incremento del viático y las licencias. Tal lo votado por el cuerpo de delegados.

Las tratativas paritarias están estancadas. En rigor nunca empezaron. Metrovías atribuye el impasse a “las divergencias entre la Nación y el Gobierno de la Ciudad sobre el proceso de trasferencia del contrato de concesión…”, lo que afectaría “la situación económico-financiera de la empresa” y, por ende, la posibilidad de dar un incremento de salarios (acta de Ministerio de Trabajo, 17/4). Estas “divergencias” no han impedido que la gerenciadora usufructúe un suculento incremento de sus beneficios con el aumento de pasaje de 127% que impuso Macri. Roggio se victimiza y balconea la pelea Cristina-Macri, mientras bicicletea la paritaria.

También se victimiza la burocracia de la UTA, que no ha logrado destrabar una paritaria que años anteriores resolvía, en pocas horas, adaptándose a los “techos” oficiales. Para ello utiliza un subterfugio, dice haber acatado una conciliación obligatoria ministerial por un conflicto que ella nunca inició. Las únicas medidas son las protagonizadas por la AGTSyP. La UTA no sólo no adhirió a ellas, sino que reclamó al Ministerio que retire la inscripción gremial de la AGTSyP por haberlas tomado, en un acto de vigilantismo con pocos antecedentes (acta ídem).

La llave de la cuestión está en que el gobierno K rebajó a la mitad el subsidio que financiaba los aumentos, y el de Macri no quiere poner un mango. La crisis económica general y el derrumbe del transporte en particular han hecho estallar el sistema de las privatizaciones y concesiones. Si Roggio no puede pagar los sueldos, y sólo está para embolsar los beneficios, que se vaya, porque si es por el servicio que brinda, nada tiene que envidiar a los Cirigliano, con los que comparte otras concesiones ferroviarias.

Para terciar en el reparto de este culebrón, dominado por gobiernos privatistas, burócratas sindicales y mafias concesionarias, la AGTSyP no tiene otro camino que profundizar el plan de lucha, para imponer una genuina agenda obrera que eche luz al confuso panorama. Varios mandatos de líneas y talleres han surgido de sus respectivas asambleas, con propuestas de paros progresivos de 6, 12 y 24 horas. Pero no han logrado superar aún la hegemonía de la Comisión Directiva yaskista, que estira el plan de acción a razón de una hora más de paro por semana, lo que llevaría a dos meses el lapso para arribar a un paro de 12 horas (!). Y que se focaliza más en una agitación kirchnerista contra el gobierno de Macri, difundida sistemáticamente en comunicados y conferencias de prensa, a favor del traspaso, que en la cuestión salarial -que, en un segundo plano, puede ir al desgaste o quedar en manos de la UTA.

Varios delegados han reclamado que se recaben mandatos de las asambleas, en lugar de consensuar opiniones personales, un método más propio de camarillas que de la democracia asamblearia, que es marca de fábrica de los luchadores del subte. La Agrupación Trabajadores de Metrovías viene batallando por la profundización del plan de lucha y la total independencia respecto de ambos gobiernos patronales.

S.V.

jueves, 19 de abril de 2012

Una necesidad y una oportunidad


Profundizar el plan de lucha

Paro en cabecera de Constitución

Los delegados del Subte resolvimos, para esta semana, la apertura de molinetes martes y miércoles, y un paro de 19 a 23 horas el jueves -una hora más que el realizado la semana pasada. El reclamo de nuestro sindicato es que se abra la paritaria correspondiente al convenio, la que venció en febrero pasado, y que se reciba para ese fin a los representantes de la AGTSyP, la organización sindical mayoritaria.
La paritaria está engranada por una crisis completamente ajena a los trabajadores, donde se cruzan el litigio sobre el traspaso a la Capital, el retiro de los subsidios y el valor del pasaje -además de otros negocios del grupo Roggio con el gobierno nacional y el porteño.
En años anteriores, la corrección salarial surgía de un simple expediente que, a puertas cerradas, resolvían la gerenciadora y la Secretaría de Transporte -la que aportaba el incremento correspondiente del subsidio- con la burocracia de la UTA, único gremio reconocido por el Ministerio de Trabajo en ese ámbito. Esta vez, no se sabe quién va a poner la plata. Versiones periodísticas indican que Roggio se niega a negociar salarios hasta que el gobierno destrabe el pago de unas deudas por obras públicas realizadas. Además, se queja porque que el aumento del boleto que impuso Macri no cubre el aumento salarial.
Este empantanamiento -parte de la crisis general del transporte- ha provocado un conflicto en las filas de la propia burocracia de la UTA, donde su base del subte rechaza los 700 pesos de aumento que -se dice- habría ofrecido Metrovías contra los 1.000 que reclamó Fernández. Ese gremio no participa del plan de lucha actual y se adelantó incluso a aceptar una conciliación obligatoria ministerial sobre medidas que nunca llegó a tomar.
Para obtener el pliego reclamado -28 por ciento de aumento al básico, 2 por ciento por año de antigüedad, así como aumento de viáticos y licencias- en medio de semejante enredo, la AGTSyP debe redoblar la apuesta. La mesa de las familias trabajadoras no debe ser el factor de ajuste de los intereses en pugna de Macri, Cristina, Roggio y la burocracia sindical. Tal como se votó en varias líneas y talleres, hay que profundizar el plan de lucha: la próxima semana paro de doce horas.
La situación es acuciante para nuestras familias, pero es -al mismo tiempo- una oportunidad para la AGTSyP. Es la oportunidad para unir a toda la base del Subte, con nuestro plan de lucha a la cabeza, con lo que se ganará a la base de la UTA uniendo al subte y reforzando la AGTSyP que hoy, por la crisis, puede jugar en las paritarias como protagonista, con el pliego votado por los trabajadores, el cual desconoce todo techo oficial. Si se para masivamente, se amplían las asambleas, se profundizan las medidas y, en su momento,  movilizándonos, podemos desbloquear la situación y abrir una verdadera paritaria -la que no hay hasta ahora, ya que la UTA simplemente entregó el salario de los choferes de colectivos por un 18 por ciento, lo que fue repudiado en todas las líneas del país. Vamos, compañeros, por el 28 por ciento.

M.C.

jueves, 5 de abril de 2012

Carta abierta a la Comisión Directiva de la AGTSyP

Compañeros:


Los integrantes de la Agrupación Trabajadores de Metrovías nos dirigimos a Uds. para expresarles nuestra convicción de que nuestro sindicato, la AGTSyP, requiere un viraje político de ciento ochenta grados, consistente en terminar con la dependencia política del Gobierno y el Estado que Uds. como dirección han instalado. Y retomar el camino que trazó el histórico Cuerpo de Delegados, el que conquistó, mediante la lucha, la jornada de seis horas, la canasta familiar, el cese de los despidos, la efectivización de los tercerizados y el control de los lugares de trabajo contra el despotismo patronal. 
La actuación de la C. Directiva, para tomar solo un par de hechos actuales, revela esa subordinación a la política oficial. En primer lugar la muerte injusta de Diego Martínez, un crimen patronal, producto del deterioro de las condiciones de seguridad que padecemos. Uds. demoraron 45 horas en lanzar un paro que la base indignada impuso de hecho, con el paro instantáneo de la línea D y el de todos los talleres al día siguiente. No podían caber dudas, a pocos días de la masacre del Sarmiento, de que la responsabilidad, igual que allí, era de la patronal y del gobierno con sus organismos de control. La empresa, en cambio, no vaciló, empezó a alterar las pruebas en el lugar a partir de la propia muerte del compañero, para echar, como en TBA la culpa a las víctimas. Era imperioso salir urgente con una movilización general, reclamando el castigo a los responsables y que se vaya Roggio, el que se apropia, como los Cirigliano, de los recursos que deberían ir a mantenimiento y renovación de material. Forma parte de la tradición del movimiento obrero el parar sin vacilaciones por sus muertos. Hace un año la muerte del compañero Alfonso tampoco tuvo una reacción acorde del sindicato. Y vinculado con esto, Uds. se negaron a movilizarnos junto a los ferroviarios, cuando marcharon a Plaza de Mayo en repudio por los 51 muertos del Sarmiento. Cómo separar vuestra actitud de las presiones que, desde el gobierno, trataban y tratan de salvar a los Cirigliano, a los Schiavi y a todo el sistema criminal de las privatizadas.
Las condiciones inseguras en el trabajo y en el tráfico son responsabilidad exclusiva de la política de súper explotación y avaricia patronal y no de la negligencia de los trabajadores, como se ha insinuado, quienes, al revés, son los únicos que luchan con sus permanentes denuncias por la seguridad del servicio.
Y hay otro antecedente más relacionado con la defensa de la salubridad laboral. La lucha de las boleterías fue desalentada y aislada cuando Cristina, Schiavi y su claque, la emprendieron, por cadena nacional, contra la “tendinitis”. Y esto porque el gobierno vio cuestionado el proyecto tarjeta SUBE, alrededor del cual gira el tarifazo para todo el transporte. 
Segundo tema fundamental, compañeros, la paritaria y la lucha salarial. Uds. suspendieron el plan de acción, votado por el cuerpo de delegados y que Uds. mismos habían propuesto: 28% de aumento, 2% de antigüedad, aumentos del viatico y de licencias; conferencia de prensa, apertura de molinetes y paro. Con el argumento de que se logró el pago en la fecha habitual, dejaron de lado el mandato de líneas y talleres de salir ya por la paritaria propia y el aumento salarial. Y sabemos que esta es la lucha de las luchas, porque cada año - y marchamos otra vez hacia eso - el gobierno y Metrovías, firman con la UTA, a puertas cerradas, el techo salarial oficial que nuestro gremio pasa a acatar. Si un sindicato renuncia a luchar por su propia paritaria, difícilmente pueda ponerse de pie, por más gestiones ministeriales y legales que realicemos por nuestro reconocimiento. Pero además, esta no es cualquier paritaria, se da bajo fuertes presiones del gobierno por imponer un techo salarial y en plena disparada de precios y aplicación de tarifazos. En el subte, además, quedamos atrapados en el medio de la crisis del traspaso y nuestro salario está dependiendo de subsidios, tarifas e inversiones, que deciden otros a nuestras espaldas. Nuestra única defensa es elevar nuestros propios reclamos y movilizarnos por ellos. Entonces, si la burocracia de UTA acaba de firmar para automotor, el techo miserable de 18% que promueve el gobierno K, no podemos esperar de brazos cruzados que firmen lo mismo para el subte. No es el momento de suspender luchas, sino de hacernos escuchar.
Por todo esto, compañeros, nuestro llamado es a torcer el rumbo político de la AGTSyP. Son muchos los compañeros que piensan, aunque no siempre se explicite, que por este camino marchamos a un debilitamiento del sindicato. Uds. mismos lo han reconocido al tratar el tema de las afiliaciones. Pero todos sabemos de la dificultad de ganar a los compañeros a una organización, si aparece domesticada e incapaz de luchar por lo nuestro y pararle la mano a la patronal y a la patota de la UTA.

Nuestra propuesta es retomar el camino que caracterizó a los luchadores del subte, independencia del Estado, el Gobierno y sus agentes en el movimiento obrero. Y con ese perfil, la organización de nuestro plan de acción por nuestra propia agenda.

Uno, Rechazo público del 18% de la UTA y arrancar ya el plan de lucha votado por delegados y líneas por paritaria ya de la AGTSyP.

Dos, que la AGTSyP participe en la negociación del traspaso, con la posición de no al aumento, investigación de las cuentas de Metrovías, que se vaya Roggio, control de los trabajadores.

Juicio y castigo a los responsables de la muerte de Diego Martínez. Control de la seguridad bajo gestión de los trabajadores.

Con saludos.

Agrupación Trabajadores de Metrovías