jueves, 5 de enero de 2012

Tarifazo en el Subte: Un ataque contra el pueblo

Ambos gobiernos acordaron el traspaso... y el tarifazo.

El repentino traspaso del subte a la Ciudad de Buenos Aires terminó confirmando el objetivo de fondo: el tarifazo. El tiroteo mediático entre el Gobierno nacional y el de la Ciudad previo a la firma del acuerdo, quedó zanjado con la reducción del subsidio a la mitad por parte de la Secretaria de Transporte K, de 720 a 360 millones y con la aplicación de la suba tarifaria de 125% que lleva el pasaje a $2,50.
Denunciamos este ataque de doble filo –de ambos gobiernos– que pretende enfrentar la defensa del salario y las conquistas de los trabajadores del Subte con los pasajeros, ya que cualquier mejora reclamada sufrirá el chantaje de un “nuevo” aumento del pasaje. Trabajadores contra usuarios  en defensa de la explotación privada parasitaria de Metrovías, cuya continuidad y cuyas cuentas no formaron parte de la discusión.
Recién hoy, el gobierno macrista se acuerda de que “la falta de planificación y de inversiones, principalmente en los últimos 10 años, generaron como resultado un servicio deficiente, con una red demasiado pequeña, coches de casi 100 años, líneas saturadas y ciudadanos que sufren a diario la precariedad del sistema” (Piccardo, Pte. de SBASE) ¿Y que hicieron ellos en los últimos 4,  aparte de gastarse los millones destinados a inversión en subtes? ¿Adonde fueron los 700 millones anuales de subsidios del presupuesto público? Seguro que a la mejora del servicio no!
Nos oponemos al aumento del pasaje, reclamamos la apertura pública de las cuentas para ver dónde fue la plata y cuanto se llevó Metrovías. Reclamamos que los trabajadores participen en la negociación del traspaso que los afecta como usuarios y como obreros del subte. Reafirmamos el reclamo del aumento del 30% reclamado por los trabajadores para simplemente actualizar sus salarios respecto de la inflación. La situación planteada adelanta objetivamente la paritaria porque ya debe presupuestarse la actualización salarial, de lo contrario en marzo nos enfrentarán a los trabajadores con los usuarios echándonos la culpa de un nuevo tarifazo.

por Agrupación Trabajadores de Metrovías:

‪Christian Paletti 15 4073 9039
Ariel Rochetti 15 5842 9656
‪Matias Cisneros 15 5579 2670

miércoles, 7 de diciembre de 2011

Cara y ceca del sindicato del subte

Cara

En los talleres de material rodante, hastiados del ininterrumpido ingreso de elementos de la UTA, comenzaron medidas de acción con trabajo a reglamento y se anunciaron asambleas por taller y plenario de delegados de la especialidad para decidir la continuidad de las acciones. Reclaman terminar con el control de la bolsa de trabajo por la burocracia de la UTA, además de un conjunto de reivindicaciones propias en materia de condiciones de trabajo, seguridad, ascensos y categorizaciones que terminen con la sistemática flexibilización laboral. Un ejemplo: por la falta de maniobristas -conductores altamente especializados en el movimiento de trenes en talleres y playas- se obliga a los mecánicos a realizar esa tarea. En simultáneo, los boleteros retomaron medidas contra la imposición arbitraria de la recarga de la tarjeta Sube y sus consecuencias en la salud de los trabajadores.

Ceca

En un reciente plenario de delegados, la fracción yaskista que conduce el sindicato planteó por boca de su secretario general, Pianelli, que no ven ningún tarifazo en ciernes y que el aumento fraccionado de pasaje es justo. Que en el tema del traspaso del subte a la Ciudad de Buenos Aires no hay que meterse y, mucho menos, con planteos de estatización que pueden ser aprovechados por Macri para desplazar a Roggio (?). Se oponen a difundir los reclamos de doble aguinaldo que elevaron algunos sectores y dicen que hay que concentrarse en la gestión del reconocimiento legal del sindicato, con vistas a 2012. Como frutilla del postre y ante la moción de delegados de ATM (Agrupación de Trabajadores de Metrovías) de aprobar un repudio al ataque del gobierno a los trabajadores aeronáuticos -y, por segunda vez, a los del subte sobre la tendinitis-, Pianelli se plegó a la ofensiva kirchnerista, acusando a los gremios de los técnicos y controladores de Aerolíneas de realizar paros encubiertos.

El contraste entre estas dos caras -las posiciones conservadoras de la directiva y el estado de ánimo de los mecánicos y boleteros- pinta un cuadro inestable en el subte. Es que lo que está en cuestión es la piedra angular del ‘pacto social' entre yaskistas y gobierno, lo cual tapona toda iniciativa y le da margen a la UTA. Ante las declaraciones de Cristina en el Aeroparque sobre un sindicato único en el subte, la patota de la UTA salió a festejar, diario en mano, por las líneas. El avance de la UTA es proporcional a la parálisis de la dirección de la AGTSyP, la cual está políticamente adaptada al curso derechista del gobierno.

No es cierto que baste esperar el trámite legal para que la AGTSyP pase a ser el sindicato incuestionable del subte. Se trata de una confrontación con un aparato burocrático apoyado por todo el régimen político, lo que requiere una gran iniciativa de los luchadores para movilizar a la masa del subte. La reacción de talleres y boleterías plantea una tendencia de ese tipo. Un bloque de delegados opositores formuló una agenda: doble aguinaldo, rechazo al tarifazo y una campaña por la participación de los trabajadores en la gestión del traspaso, reformulación de la bolsa de trabajo, solución para los boleteros y el tratamiento convencional de la operación de la tarjeta Sube. Hay un camino.

CdM

jueves, 1 de diciembre de 2011

EL FRENTE DE IZQUIERDA, CONTRA EL TARIFAZO

Que la crisis la paguen los capitalistas, no los trabajadores

El gobierno se ha despachado con una serie de anuncios que equivalen a un tarifazo en los servicios públicos. Las medidas iniciales que afectan a los barrios ricos no deben llamar a engaño: el agujero fiscal de 80 mil millones de pesos que quiere tapar el gobierno -en concepto de subsidios a las privatizadas, petroleras y concesionarias de colectivos y ferrocarriles- plantea un tarifazo al conjunto de los trabajadores. Las próximas facturas de los servicios incorporarán, además, un nuevo aumento de la tarifa plena, o sea que el impacto del retiro de los subsidios será mayor al previsto. El Estado subsidiaba las ganancias de los capitalistas privatizadores y ahora buscan que ese dinero salga directamente del bolsillo popular.

El tarifazo que preparan se agrega a una inflación del 25% anual, la que viene licuando el poder adquisitivo de los salarios. Ahora se plantea un salto, una rebaja directa al poder adquisitivo del salario.

Macri, el grupo Clarín y toda la oposición patronal derrotada en las elecciones han salido a festejar lo que llaman "un sinceramiento" del oficialismo. Lo mismo han hecho todas las cámaras patronales. Esto demuestra el verdadero carácter de estas medidas que nada tienen ni de "nacionales" (porque favorecen a los privatizadores imperialistas de la electricidad, el gas y el petróleo) ni de "populares", ya que se tratan de un golpe a las condiciones de vida del pueblo trabajador. El macrismo en la Ciudad de Buenos Aires acaba de votar un aumento generalizado del ABL, Scioli en la provincia hizo lo mismo con el impuesto inmobiliario y el "opositor" Hermes Binner de Santa Fe ya anunció aumentos en las tarifas de electricidad y de transporte público.

Estos tarifazos vienen acompañados con otro anuncio: el gobierno reclama un tope a los aumentos de salarios en las paritarias (el que no debería superar el 18/20%), cuando la inflación anual real es superior al 25%. O sea que estos aumentos de tarifas y subas salariales por debajo de la inflación equivaldrán a una rebaja de los ingresos populares, lo que golpeará de lleno el presupuesto de la familia obrera.

Nuestro Frente de Izquierda y de los Trabajadores advirtió durante la campaña electoral que el gobierno iba a usar su triunfo electoral para ir descargando la crisis económica mundial, la cual ya golpea la Argentina, sobre las espaldas de los trabajadores y el pueblo. Eso ya comenzó a suceder, aun antes de la asunción formal de la Presidenta.

El gobierno ha llegado a este punto porque le comienzan a escasear los recursos para financiar los negocios capitalistas. El presupuesto se encuentra en déficit y se empiezan a agotar los recursos del Banco Central y de la Anses, con los cuales se ha pagado la usuraria deuda externa y subsidiado a grandes empresarios. Mientras, se reveló que en la reunión de Cristina Fernández con Barack Obama, éste le reclamó que Argentina pague la deuda con el Club de París y que el FMI siga auditando el Indec.

A su vez, nos enfrentamos a un ataque preventivo a las organizaciones obreras y al derecho de protesta por parte de este gobierno, el cual también se reclamaba "de los derechos humanos". Buscan amedrentar a los trabajadores para evitar cualquier tipo de resistencia a estas medidas antiobreras y antipopulares. Es precisamente lo que ya está pasando en Aerolíneas, donde han militarizado a los controladores aéreos y el gobierno pide la suspensión de las personerías de los sindicatos. Por otra parte, se intensifican los procesos penales a los delegados de base y a todos aquellos que apoyan las luchas obreras y populares: se calcula que hoy hay en la Argentina más de 5.000 procesados por luchar.

El Frente de Izquierda y de los Trabajadores denuncia que los subsidios, entregados sin ninguna clase de control, han sido desde el comienzo un negociado para los capitalistas y una corruptela para los funcionarios del gobierno.

No se ha invertido un peso de esos subsidios en la mejora del servicio. Argentina ha perdido el autoabastecimiento petrolero y tiene que importar gas licuado a precios internacionales especulativos, que son incompatibles con el funcionamiento de la economía nacional.
Por eso decimos: ni subsidios al capital ni tarifazos contra los trabajadores; que se investiguen los costos de las privatizadas.

Para eso, es necesario nacionalizarlas sin indemnización y poner su gestión bajo control de los trabajadores. Desde el menemismo, esas privatizadas han ganado en forma fabulosa y han fugado al exterior sumas enormes de capital.

El rescate de las privatizadas -por Duhalde primero y Kirchner después- durante el derrumbe de 2002 ha fracasado: los trabajadores no podemos ni debemos pagar la factura.

Para salir de esta crisis, planteamos: 1) aumento salarial de emergencia para todos los trabajadores, indexado mensualmente; 2) no al tarifazo que preparan; 3) reestatización sin indemnización de las privatizadas, de las petroleras y del transporte bajo control obrero de la producción y de la gestión; 4) prohibición de despidos y suspensiones; 5) no al pago de la usuraria deuda externa; 6) por el 82% móvil y una dirección de la Anses elegida por trabajadores y jubilados; 7) pongamos fin a la fuga de capitales con la nacionalización de los bancos y la creación de una banca nacional única bajo el control de los trabajadores.

Es claro que no podremos defendernos de este ataque sin la movilización.

Hugo Moyano, aliado de siempre del gobierno, ha pedido 2.500 pesos para camioneros y reclama la suba del mínimo no imponible, pero no llama a ninguna medida de lucha. Planteamos a los sindicatos y a la CGT, a las CTA y a todo el movimiento de trabajadores la convocatoria a asambleas que discutan la salida y planes de lucha.

Que la crisis la paguen los banqueros, grandes empresarios y multinacionales, no los trabajadores y el pueblo.

ATM en el Frente de Izquierda y de los Trabajadores.

martes, 29 de noviembre de 2011

PIC-NIC 2011 del Frente de Izquierda!!!

El Pic-nic de fin de año, que el próximo 4 de diciembre se realizará en el Parque Sarmiento, será un acontecimiento artístico, cultural y deportivo de los trabajadores y la juventud. Se inscribe dentro el objetivo que está resumido en sus consignas centrales de convocatoria: "Desarrollemos y fortalezcamos el Frente de Izquierda. Que la crisis la paguen los capitalistas".


miércoles, 23 de noviembre de 2011

ANTE EL TRASPASO DEL SUBTE

Los trabajadores no son de palo

El anunciado traspaso del subte a la Ciudad de Buenos Aires, se está dirimiendo sin  participación de los principales afectados:  los trabajadores que hacen funcionar el trasporte y los millones que lo usan. Los primeros, verán afectados con el cambio de jurisdicción, sus relaciones laborales. Con la modificación de los subsidios, las paritarias salariales y con el destino de las inversiones (extensión de la red; mejora del servicio) el ingreso de personal, ascensos y categorías. Los usuarios, afectados en el presupuesto de sus viáticos y en la seguridad del trasporte. Hace meses que denunciamos que con la introducción de la SUBE se venía un tarifazo y hacia allí se va. Los trabajadores del subte deben participar en este debate abierto, a través de sus representantes gremiales de la AGTSyP. Se deben hacer públicos los costos reales del trasporte, el destino de los subsidios y los planes de inversión para poder opinar seriamente sobre lo que está en juego. Obsérvese que de las partes en pugna, nadie objeta por ejemplo los beneficios de una gerenciadora, de dudosa eficacia y que está muy lejos de ofrecer un servicio digno. En cambio ya se habla de la “conflictividad gremial”.
Que se escuche a los trabajadores.

Por Agrupación Trabajadores de Metrovías
Cristian Paletti  1562079415
Matias Cisneros 1537270356