jueves, 28 de abril de 2011

El tope de Moyano

De un saque, pero por debajo de la inflación

La paritaria salarial cerrada hace días en el subte ha despertado el debate. Por la plata y por la función del nuevo sindicato y su directiva.
El cierre de actas por parte de la UTA, en un 23% de aumento, muestra una vez más el sometimiento a la patronal de Benito Roggio y a los límites que pone el gobierno, pagador de los subsidios. Nos roba la misma sociedad patronal-estatal de Ugofe.
La flamante comisión directiva de la AGTSyP estrenó títulos con su vieja política. El reclamo salarial no fue votado por el plenario de delegados bajo mandato de asamblea, y lo que se firmó, menos. Esto serviría para unificar una propuesta paritaria de todos los sectores del subte. Por otro lado, no se conoció nada de nada hasta que firmó el acta en paralelo con la UTA. En realidad, fírmala o déjala, como siempre.
El aumento es por un año, menos que el tope de Moyano, pero con un dulce: los primeros dos meses de retroactivos y el posterior medio aguinaldo. Esto deja en los bolsillos de los trabajadores tres meses de gracia hasta sentir el verdadero aumento. Con una inflación para este año de un 30% y la liberación de las naftas, los compañeros de base empiezan a plantear la apertura de la paritaria dentro de los seis meses.
Un aparente descuido de la empresa en la firma de las actas con la AGTSYP y la UTA dejó un reclamo pendiente en favor del nuevo sindicato. Este se refiere a subir un nivel salarial a los guardas de Tráfico (recategorización). Reclamo que la empresa, días después, en un comunicado, tildó de error reclamando una nueva acta.
La Agrupación ATM propone que se realicen asambleas para votar el plan de lucha si Metrovías desconoce el acta firmada con AGTSYP, la prioridad de los ítem convencionales que presentó la comisión directiva al Ministerio de Trabajo y que se firme un acta por la apertura de la paritaria salarial dentro de seis meses, para que se ajuste el acuerdo en función de la pérdida inflacionaria y una forma de compensación por el impuesto a las ganancias que nos come parte del aumento.

Matías Cisneros

jueves, 21 de abril de 2011

La Anses es una AFJP del Estado

En la tarde del martes 19/4, Amado Boudou desmintió que las acciones del grupo Techint hubieran bajado de precio como consecuencia del choque entre el pulpo siderúrgico y el gobierno, y atribuyó la caída a la descalificación de la deuda pública norteamericana. Boudou no dijo que esa caída de las acciones depreció, al mismo tiempo, a los fondos de los jubilados aplicados al capital del monopolio siderúrgico. Si ese tobogán se profundiza, los fondos de los jubilados colocados en Techint y en otros pulpos locales -que ascienden a 25.000 millones de pesos- podrían terminar evaporados. Esto es lo que ocurrió en la crisis de 2001 y con todos los fondos de pensiones del mundo desde el comienzo de la crisis mundial en curso, a partir de mediados de 2007. Lo mismo vale para la fondos de la Anses, aún mayores, que están colocados en títulos de la deuda pública.
Régimen de capitalización
Ocurre que la estatización de las AFJP no alteró el régimen de la privatización menemista de las jubilaciones: la Anses funciona como una única AFJP, que paga jubilaciones según el rendimiento de los fondos que maneja y no un equivalente aproximado al salario al cese de la vida laboral. De allí la negativa cerrada del gobierno "K" a siquiera aproximar esos haberes al 82% móvil. Los ajustes semestrales de las jubilaciones responden a esta línea de cálculo. La "cartera" de inversiones de los "nacionales y populares" es la misma que manejaban las AFJP, o sea: obligaciones negociables, títulos públicos y acciones. El sistema jubilatorio continúa siendo un régimen de capitalización. El actual ministro de Economía Boudou ganó su cargo por haber piloteado el "ordeñe" de la caja de la Anses al servicio de subsidios de las patronales. Entre esas operaciones, revistan los préstamos a grupos privados a tasas de interés "preferenciales", o el canje de letras del Tesoro con resultados negativos para el fondo de los jubilados. Un destacado ‘neoliberal', Carlos Rodríguez, viceministro de Economía de Menem y tutor de Boudou, reconoció este hecho ante Ambito Financiero del lunes. La Anses se encuentra cautiva de estos capitalistas, porque no puede vender las acciones en su poder sin desatar una corrida en la Bolsa -y menos aún si se produce un derrumbe. La suba del Fondo de Sustentabilidad de la Anses, el excedente de ingresos y pagos, solamente tiene subas contables -que son de realización dificultosa en dinero (más allá, claro, de los dividendos que cobre).
La función de los "directores"
Sean o no de La Cámpora, los directores minoritarios de la Anses no podrán hacer nada para defender los fondos jubilatorios de una bancarrota. En declaraciones radiales, el jefe de la Anses, Bossio, refrendó que entre esos directores y el pulpo "no existen conflictos de intereses. (...) Si a la empresa le va bien, a la Anses le va bien", lo mismo al revés -agregamos nosotros. Pero a la empresa le va "bien" cuando se liberan los precios, se ajustan los salarios y se flexibiliza el régimen laboral.

Para que los fondos jubilatorios sean reorientados en función de los intereses obreros y nacionales, están planteadas dos cuestiones elementales. Primero: que la Anses sea manejada por representantes electos de trabajadores y jubilados. Segundo: que la inversión de sus fondos sea determinada por un congreso nacional de trabajadores, que vote un plan de prioridades en función de un verdadero plan de industrialización e infraestructura y, desde ya, garantizar el 82% móvil para los jubilados.

M.R.

martes, 19 de abril de 2011

ATM y el Frente de Izquierda

Desde la Agrupación Trabajadores de Metrovías saludamos la conformación y lanzamiento del Frente de Izquierda y los Trabajadores, presentado públicamente el pasado jueves 14 de abril en el hotel Bauen, con motivo de las próximas elecciones presidenciales, de diputados y senadores nacionales y provinciales.

Entendemos la necesidad de esta conformación de cara a impulsar una alternativa electoral que se convierta en punto de reagrupamiento  para aquellos luchadores y compañeros que buscan concretar sus reclamos en base a la independencia política del Estado, las patronales y la burocracia sindical.

En el Subte, la experiencia transitada por los compañeros al calor de la lucha por las 6 horas por insalubridad (proyecto de ley), así como antes de ello el intento de eliminación del puesto de guarda (declaración de solidaridad), ha constituído una valoración indeleble y altamente positiva, la cual permitió la movilización y la lucha de los trabajadores por sus reivindicaciones. Asímismo, vale destacar otras iniciativas que surgieron desde la bancada defendida en su momento por Jorge Altamira y que contó con el acompañamiento de otros legisladores de izquierda: defensa de fábricas recuperadas (Brukman,etc.), comisiones de higiene y seguridad por trabajadores con poder de veto, vacunación gratuita contra la hepatitis A, financiación de viviendas a tasa cero, proyecto de salario mínimo, efectivización de pasantes, tercerizados y precarizados, etc.

Apoyamos este frente en la continuidad a la reciente experiencia de la lista Naranja-Bordó-Violeta de la AGTSyP, destacando la necesidad de una delimitación y superación para con las corrientes adaptacionistas y funcionales a la política del Ministerio Tomada, de Yasky y que actuán como colectoras del kirchnerismo al mejor estilo Sabatella. Asímismo también denunciamos el seguidismo patronal que variantes como Proyecto Sur terminan actuando como furgón de cola del capital sojero y minero.

Es por ello que llamamos a los compañeros y compañeras del Subte a apoyar el desarrollo de este frente en la defensa del salario, del 82% móvil, el fin de la tercerización, la expulsión de la burocracia sindical y el juicio y castigo a todos los responsables del crimen de Mariano Ferreyra.

ATM

jueves, 14 de abril de 2011

La "pauta" de Moyano no funciona

Por 5.000 de básico, pase a planta y paritarios con mandato

El movimiento obrero argentino no tiene la menor intención de seguir la ‘pauta' Moyano: 12% en julio y cuotas del 6% en noviembre y marzo de 2012. En Camioneros, el rechazo es amplio, porque se esperaba un importante refuerzo salarial antes de paritarias -que recién vencen en junio- y sólo se obtuvieron dos cuotas, de 350 pesos cada una, para todo el primer semestre, que ya fue establecido. El básico de 2.668 pesos, en el conductor de primera, se incrementa en un exiguo 12% a partir de julio. Lo que los patrones exhiben como "adicionales por debajo de la mesa" es el cobro de un importe por comida. Nada. En un gremio cuyas paritarias llevan la vaca atada de los subsidios al gasoil, se prefigura el peor convenio de 2011.

El salario de bolsillo de Camioneros está muy condicionado a viáticos, kilómetros recorridos, cartas distribuidas, días trabajados, entre otros, según la rama. Es decir que es un salario precario, flexible, a destajo. La movilización que Moyano tiene programada para el 29 de abril no tiene, en consecuencia, ningún contenido reivindicativo. Se trata de una jornada que viene ‘arreglada' con cada patronal. Lo que ocurre en Camioneros derriba la extraña ‘teoría' de un sector de la izquierda (como Pianelli-Segovia en el subte o Sobrero en ferroviarios), según la cual Moyano sería un "buen dirigente" de su gremio. Faltaría que hagan un remedo del slogan de ellos mismos de los '80 (cuando reivindicaban al presidente de Perú, Alan García) y digan "cómo me gustaría que mi sindicato tuviera un dirigente como Moyano".

En el resto de los gremios, donde los reclamos arrancan de un 30%, los porcentajes y plazos de Moyano no corren. Además, se introdujo el reclamo de 4 mil pesos para el básico, aunque la canasta familiar cotiza en 5 mil. Con este planteo, Cavallieri quiere correr por izquierda a su competidor moyanista, Nievas, en las elecciones de Comercio.

Con respecto a las paritarias, la burocracia de la UOM se encuentra empantanada como consecuencia de los pronunciamientos de congresos seccionales y asambleas fabriles que no bajan del 35 o el 40%. Esos porcentajes no alcanzarían, sin embargo, para llevar el báscio a los 4 mil pesos -salvo en la rama automotriz, llamada laudo 29.

En Gráficos, la escala salarial arranca en 2.478 pesos, por eso sería insuficiente un aumento del 30% que las patronales ofrecen en cuotas (o sea que el aumento anual promedio sería del 20%). Una convocatoria de delegados y activistas en la zona norte reclamó un 40% directo, 5% por año de antigüedad y recategorización de un convenio que no se toca desde 1975. La cuestión salarial se metió incluso en una reunión de "juventud" de la Lista Verde ongarista, que rechazó la oferta patronal. La Lista Naranja impulsa el reclamo de 4.000 pesos para la categoría uno -un aumento del 60%.

Hay que tener en cuenta, además, que Moyano aceptó un aumento del mínimo no imponible del 20%, un porcentaje inferior a la inflación, lo cual implica pérdidas salariales para las escalas superiores. Esta entregada del ‘hombre del camión' ha provocado la rebelión de los petroleros. En Santa Cruz, 120 delegados del gremio petrolero, en rebeldía contra el kirchnerista "Chaco" Segovia, protagonizan una huelga general en rechazo del 25% firmado por la burocracia del gremio. La huelga santacruceña se extendió a la petrolera Refinor, en Salta.

La aplicación de un sistema de aumentos en cuotas significa que la inflación ha puesto en crisis a las paritarias: los convenios que se firmen por este sistema -el cual apenas compensa la mitad del porcentaje de carestía en los primeros seis meses de vigencia- quedarán caducos antes de su vencimiento. Estamos hablando de los salarios convencionados, porque el trabajo en negro y tercerizado es responsable de que el 50% de los trabajadores gane menos de 2.500 pesos, la mitad del costo de la canasta familiar.

Llamamos a las organizaciones y al conjunto del activismo a iniciar una campaña por un básico de 5.000 pesos, por un aumento general promedio mínimo del 30%, que el mínimo no imponible se suba un 50%, que se incorporen a convenio los tercerizados y de agencia, que los convenios se ratifiquen por asambleas o congresos con mandatos y que el mínimo nacional para el personal no convencionado sea igual al costo de la canasta familiar.

N.P.