jueves, 13 de septiembre de 2007

Los trabajadores denuncian la inseguridad en el subte

LA EMPRESA MIENTE Y LA UTA PATOTEA

Los trabajadores del Subte y su Cuerpo de Delegados están defendiendo la seguridad propia y de los usuarios al denunciar la situación de peligro a la que los expone la negligencia patronal. La dirección gremial de la UTA se ha sumado a la campaña patronal contra el Cuerpo de Delegados y ha armado un grupo de rompehuelgas que recorren en patota los lugares de trabajo pretendiendo intimidar a los trabajadores.
Los trabajadores alertan a la población sobre la posibilidad de que el subterráneo se transforme en un futuro Lapa. Ya hemos visto el trágico “accidente” en Valencia (España) el año pasado y hace sólo semanas el choque de formaciones en Río de Janeiro con siete muertos y más de 30 heridos. En Buenos Aires hubo graves descarrilamientos. La patronal presiona a los trabajadores a utilizar formaciones con fallas o que están largamente excedidas en el kilometraje que indican los manuales de los fabricantes; las vías no están en condiciones y la empresa ha inutilizado cambios. Quien haya visto las películas-denuncia de Piñeiro sobre el transporte aéreo en nuestro país enseguida notara las coincidencias.
La patronal de Metrovías (Benito Roggio) intenta desprestigiar el reclamo, acusando de “sabotaje” a los delegados. Incitan a los pasajeros a enfrentarse con quienes los están protegiendo. De este modo, tratan de encubrir el enorme desfalco que implica la falta de mantenimiento adecuado de un servicio por el que cobra (fuera del resto de ingresos) 314 millones de pesos anuales de subsidios.

Fuera la patota de la UTA

Lejos de apoyar el reclamo obrero, el consejo nacional de la UTA se ha sumado a la campaña patronal. Mientras la empresa pretende el desafuero de los delegados, la burocracia amenaza con la “expulsión” del gremio. En un reciente comunicado dicen que se “terminó la nafta de la tolerancia” y que si los delegados “están afuera mucho mejor”.
Simultáneamente, han armado un grupo pago por la patronal que en el propio horario de trabajo pasea de la mano de la UTA por los cuartos de tráfico y los lugares de trabajo de los compañeros del subte. Les dan una especie de “permiso gremial” a estos elementos que no cuentan con mandato alguno más que el de la patronal y la burocracia.
Compañeros de base y delegados han recibido amenazas por parte de estos matones. En este contexto se acaba de perpetrar una cobarde agresión en la casa y contra la familia del delegado del Taller Constitución, Néstor Segovia, en la que golpearon a su compañera y a su hijo.
Se pone en evidencia cómo la burocracia es parte esencial del “plan estratégico de la empresa”. Hablamos de un documento gerencial interno de Metrovías que hace poco salió a luz, en el cual se caracteriza a los trabajadores como “terroristas”, “mercenarios” o “apóstoles”, según el mayor o menor grado de participación en las luchas. Plantea que con el actual Cuerpo de Delegados, los trabajadores han sacado la conclusión de que “se puede ganar” y plantea un trabajo a mediano y largo plazo en el que propone entre otras medidas... “ocupar los lugares de trabajo”.
En la defensa del Cuerpo de Delegados que recientemente fue votado por más del 80% de los trabajadores, están en juego las conquistas y las condiciones laborales del subte, están en juego más de diez años de lucha que costó recuperar este organismo a mano de los trabajadores. Y está en juego, por último, la defensa de todas las comisiones internas y delegados independientes de la burocracia. En esta lucha es central la defensa de la asamblea obrera y del espacio físico en los lugares de trabajo. Por ello llamamos a repudiar en cada sector y de conjunto a la patota de la UTA y a cada uno de sus miembros y a defender la organización interna del subte.

Pablo Melta

lunes, 10 de septiembre de 2007

Respuesta al Consejo Directivo de la UTA

Estamos alertando a la población y reclamando que se respeten las condiciones de seguridad necesarias para que viajar y trabajar en el Subte no signifique un peligro para nuestras vidas y la de los usuarios.

La directiva sindical, en vez de prestar apoyo a este básico reclamo, en una actitud lamentable ha sacado un comunicado nefasto donde con tono amenazante hace pública su posición de pretender expulsar a los delegados del Subte de la organización gremial; "se ha agotado la nafta de la tolerancia" dicen, para en el párrafo siguiente señalar "si están afuera mucho mejor".

Ahora recorren los cuartos con punteros pagos por la patronal, les pagan por pasear de la mano de la UTA en su horario de trabajo. A quienes no cuentan con mandato alguno les dan una suerte de "permiso gremial" , a la par que amenazan con la expulsión y el desafuero de nuestros delegados. Estos elementos patronales no merecen más que el repudio del conjunto de los trabajadores.

En este contexto, compañeros de base e integrantes del Cuerpo de Delegados han recibido amenazas directas por parte de personeros de la UTA, y más grave aún se acaba de perpetrar un gravísimo atentado sufrido en la casa y contra la familia del compañero Néstor Segovia, delegado del taller Constitución.

En su comunicado, la UTA dice que "el trabajo contra el gremio lo hacen los traidores", pero el gremio son los trabajadores, sus delegados y sus resoluciones de asamblea contra los que la actual conducción de la UTA ha dado la espalda invariablemente, ubicándose en el campo de la patronal.

Dicen que el ataque a la insalubridad no "afecta las seis horas". Lo dicen quienes bajo el menemismo dejaron pasar las tercerizaciones y el aumento de la jornada , quienes hoy alientan que mediante "extras" se trabaje ocho horas (primer paso para liquidar la jornada) y quienes niegan que la insalubridad debe regir para todo el Subte, dejando fuera de este derecho al personal de estación (boleteros, auxiliares, peones de limpieza, etc.). El reconocimiento de la insalubridad es una conquista que tenemos que defender, porque es el fundamento del derecho a la jubilación anticipada y las seis horas para todos.

Repudiamos las amenazas, las agresiones y la patota itinerante de la burocracia. Llamamos a defender la organización gremial interna del Subte. El ataque al Cuerpo de Delegados es contra todos los trabajadores del Subte y sus conquistas, y contra todos los delegados de la UTA que no se subordinen a la política de la dirección gremial.

Reclamamos a la dirección gremial que cese su política de hostigamiento contra los representantes democrática y legítimamente electos por más del 80% de los trabajadores del subte. Como dirección sindical deberían ponerse del lado que tienen que estar los sindicatos: el de los trabajadores.

jueves, 6 de septiembre de 2007

Roggio es Taselli

LA INSEGURIDAD EN EL SUBTE Y LA VERDAD SOBRE “LAS DEMORAS”

Los trabajadores del Subte están librando una nueva batalla defendiendo su propia seguridad y la de los usuarios. Es importante que sean escuchados antes de que sea demasiado tarde. Ya hemos vivido centenares denuncias de trabajadores por la situación de las empresas aéreas y tenemos el terrible resultado de Lapa. Lo mismo ocurre con las decenas de denuncias de trabajadores por la crítica situación de los radares, aunque por "milagro", no se ha tenido que lamentar una nueva catástrofe.

Los trabajadores del Subte han sido uno de los sectores más conscientes de las luchas de la clase obrera en el último período. Lo demuestran la obtención de sus sueldos iguales al costo de la canasta familiar, su lucha por la efectivización de los contratados, su histórica lucha por la jornada de seis horas y por el 82% móvil para su jubilación. Por todo esto se merecen el respeto de todos los sectores combativos de los gremios y el odio concentrado de la patronal de Roggio y la burocracia de la UTA.

La patronal de Roggio, al igual que Taselli, recibe multimillonarios subsidios del Estado pero no invierte en el mantenimiento de la reparación de las formaciones, en las reparaciones de vías, en la compra de repuestos y en la capacitación del personal.

La concesión del Subte es una verdadera mina de oro, a la que le subsidian 314 millones de dólares anuales (casi un millón de dólares diarios). A esto hay que agregarle el ingreso por la venta de más de un millón de boletos diarios, los suculentos ingresos por publicidad, licitaciones internas, etc. La concesionaria no arriesga nada; el material rodante, la renovación de vías y las extensiones de líneas los cubre el Estado. Sin embargo, la empresa se niega a poner los trenes en condiciones.

La patronal acusa a los trabajadores del Subte de irresponsables y de sabotaje a la empresa cuando en realidad actúa ella con una enorme irresponsabilidad y con la impunidad que le brinda el gobierno, que aún mantiene vigente el Decreto de Emergencia Ferroviaria que puso en vigencia Duhalde para que las empresas se desentendieran del cumplimiento de sus obligaciones en cuanto a la seguridad de las formaciones.

La dirección de la UTA se ha sumado a la campaña de la empresa y pretende con cualquier pretexto expulsar del gremio a reconocidos luchadores del Subte. Para la burocracia de la UTA la única "inseguridad" que hay en el Subte es el repudio de la inmensa mayoría de los trabajadores, que en más de un 80% apoyaron al actual Cuerpo de Delegados de Metrovías. La UTA, de la mano del Ministerio de Trabajo, avalan que sea la CNRT la que determine si puede salir un tren de los talleres, y no los compañeros que hace 20 años que los reparan.

Los trabajadores del Subte están preparando una gran campaña para denunciar esta situación y colocar a Roggio en el lugar que le corresponde. Las privatizadas son vulgares ladrones amparados por el Estado. Cuando este periódico esté en la calle un importante acto, rodeado por decenas de organizaciones sindicales, políticas, sociales y de derechos humanos, apoyará una lucha enteramente justa. Defendamos al Cuerpo de Delegados del Subte contra la patronal ladrona de Roggio y la patota antiobrera de la UTA.

Juan Ferro

miércoles, 4 de julio de 2007

Quedaron ganas de ir por más

UN BALANCE NECESARIO PARA PREPARAR LAS PRÓXIMAS LUCHAS

Durante la semana pasada, el Cuerpo de Delegados y el conjunto de los compañeros terminaron de realizar asambleas en las líneas y talleres del Subte, para debatir la situación y los pasos a seguir luego de que la UTA y el gobierno firmaran un “acuerdo” salarial a mitad de la discusión, desconociendo a los paritarios de base de Subterráneos.

El aumento, tal como lo firmó la UTA, dejó a la categoría básica (compañeros de limpieza y auxiliares de estación) por debajo de la canasta familiar. Además, en el mejor de los casos, sólo empata la inflación calculada para el año (18%), mientras que la propuesta inicial planteaba una recuperación. Por último, en el reordenamiento de la escala, los guardas quedan por debajo de lo que correspondía.

La actitud frente al gobierno

El carácter desparejo del aumento (que se comenzó a cobrar con adicionales retroactivos) y las vacilaciones del Cuerpo de Delegados en encarar un plan de lucha progresivo cuando los ánimos estaban calientes, determinaron que los trabajadores consideren momentáneamente cerrada la discusión del salario y se planteara la necesidad de establecer un balance.

Un debate central fue cómo debemos pararnos los trabajadores frente al gobierno y sus apretadas; hubo sectores, fundamentalmente dentro de la propia dirección del conflicto, que evitaron confrontar desde un principio por considerarlo perjudicial.

Con la posición de que “tenemos al gobierno en contra, no podemos ir contra todos”, el Subte jamás hubiera podido conquistar ni las seis horas (recordemos el veto de Ibarra y la represión frente a la Legislatura), ni los aumentos anteriores que superaron los topes y elevaron la antigüedad, ni hubiéramos conseguido el pase de los tercerizados a convenio que se hizo enfrentando no sólo al Ministerio sino incluso a la Guardia de Infantería de Kirchner.

Tomada impuso una conciliación antes de que hubiera ningún conflicto, luego permitió una agresión en regla de la dirección de la UTA contra los delegados en el propio Ministerio, para terminar llamando a la empresa (el día del paro) a “tomar medidas” contra los trabajadores en huelga (de boca de la propia viceministra de Trabajo, Noemí Rial).

Ningún reclamo puede ser encarado bajo la idea de “evitar” confrontar con el gobierno; ahí está para probarlo el conflicto de Foetra, que se encuentra empantanado desde el propio sindicato por esta razón.

La propuesta de “20% más ítems” (que encerraba una propuesta de aumento muy superior) tenía el sentido de evitar este enfrentamiento y adaptarse a un “tope salarial” del gobierno que se consideraba que iba a estar en esa cifra. Existía la ilusión de obtener un triunfo sin conflicto.

El “dibujo” del 20% no evitó que el gobierno realizara una campaña difamatoria contra los trabajadores, les impusiera la conciliación, llamara a la empresa a tomar represalias, etc. Incluso terminó siendo un factor de confusión entre los propios trabajadores y de cara a la opinión pública. Para que el reclamo recibiera el visto bueno del gobierno tenía que ser a la baja.

Las luchas se ganan contra el gobierno, como lo demostraron los pibes del Casino, los compañeros de Parmalat, Interpack, Perfil, los docentes de Santa Cruz, los petroleros del sur y tantos ejemplos más.

Es fundamental este balance en el Cuerpo de Delegados y su activismo.

La próxima etapa

Con el inicio del reclamo salarial, quedaron pendientes puntos clave: la bolsa de trabajo, la modalidad de ascensos y promociones, y los comités de seguridad e higiene.

Esto ahora es decisivo, por un lado por la Línea H y las nuevas extensiones que plantean ingreso de personal, y por el otro porque la patronal está largando una serie de cursos para ascensos que pretenderá realizar en forma discrecional y utilizarlo como arma de división, mientras los trabajadores reclaman que se respete la antigüedad y no se discrimine a ningún compañero. Es fundamental que los reclamos por el tema asensos no los demos dispersos por líneas como en otras ocasiones, sino que los encaremos unidos.

Por otro lado, está en discusión el pase a Metrovías de compañeros tercerizados de Metropolitano y CAF, a quienes deben respetarles la antigüedad, las condiciones de trabajo y la representación gremial, por lo cual debemos velar el conjunto de los trabajadores del Subte.

Sobre la base de este balance, de la contundencia que mostró el paro contra el acta inconsulta, y de las reservas de lucha de los trabajadores del Subte tenemos que encarar la próxima etapa.

jueves, 23 de noviembre de 2006

Por una seccional gremial para el Subte

La agrupación Trabajadores de Metrovías ha lanzado una campaña por el reconocimiento de una seccional de la UTA para el ámbito del Subte.

Se trata de un planteo que ya hace tiempo le hizo el Cuerpo de Delegados a la UTA, y que hoy toma más vigencia que nunca.

El fortalecimiento que ha tenido el Cuerpo de Delegados en las últimas elecciones contrasta con la crisis de la directiva, con la caída de Palacios de la Secretaría General (luego de denuncias de corrupción con los fondos sindicales). La UTA en muchas líneas del Subte ni siquiera pudo armar lista y en las que lo logró fue vapuleada. Además, en pocas semanas hemos visto huelgas en dos importantes líneas de colectivo, la 159 y la 60.

Para estos choferes, que quieren pelear, los delegados del Subte son una referencia de organización.

La seccional y el estatuto

En los estatutos de la UTA se objeta que entre cada seccional debe mediar una distancia no menor a los 70 kilómetros.

Pero las seccionales que hoy existen, no tienen en cuenta el desarrollo del transporte de subterráneo y el mismo estatuto admite la creación de nuevas seccionales, cuando ello contemple la “especificidad” de la tarea.

Esta realidad objetiva habilita la creación de la Seccional Subterráneos de la UTA.

En todo caso, que lo decida una asamblea general, con la presencia en masa de los compañeros.

¿Qué seccional?

A raíz de este reclamo y del fortalecimiento del Cuerpo de Delegados, la propia UTA había admitido la posibilidad de “reconocer” (aunque no lo hizo por escrito) una suerte de “subsecretaría”, que dependería de la propia directiva. Sería una posición gremial subordinada a la burocracia, concedida por la puerta trasera.

Se trata de un planteo defensivo que refleja la fuerza objetiva que tiene la Seccional.

La seccional, como cualquier cargo gremial, debe servir para afianzar y fortalecer la recuperación gremial de la organización obrera, con la cual los trabajadores del subte y sus delegados han obtenido y recuperado importantes conquistas.

Para fortalecer el método de la asamblea y la participación de las bases, así como la independencia del gobierno, la patronal y la burocracia.

La representación sindical de la seccional debe ser electa y revocable, y tener un carácter rotativo, semestralmente, sin otra remuneración que el salario que paga la empresa.

La seccional será la representación ante la empresa y el Ministerio de Trabajo.

La agrupación Trabajadores de Metrovías propone que el Cuerpo de Delegados impulse una gran juntada de firmas en los talleres y líneas por este reclamo.